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La Policía Nacional ha desmantelado una red presuntamente dedicada a la distribución y utilización de productos estéticos ilegales en una cadena de clínicas con presencia en distintos puntos de España. La operación se ha saldado con tres personas detenidas, siete investigadas y la intervención de 278 productos sanitarios no autorizados.

La investigación comenzó tras interceptarse un envío de 40 kilogramos de ácido hialurónico procedente de Asia cuya comercialización y utilización no estaba autorizada en la Unión Europea. A partir de ese hallazgo, los agentes identificaron como destinataria de los envíos a una cadena de clínicas estéticas.

La primera inspección se llevó a cabo en uno de sus establecimientos de Madrid. Durante la actuación, los investigadores localizaron numerosos productos sanitarios almacenados tanto en consultas médicas como en dependencias utilizadas como almacén. Además de intervenir cientos de unidades destinadas presuntamente a tratamientos estéticos, también inmovilizaron de forma cautelar otros productos para comprobar si cumplían con la normativa vigente.

Los análisis confirmaron irregularidades

Los análisis técnicos posteriores revelaron que parte del material intervenido carecía de autorización para su comercialización y uso en España y en la Unión Europea. Otros productos presentaban deficiencias relacionadas con el etiquetado y con el cumplimiento de los requisitos regulatorios exigidos.

Tras confirmar estas irregularidades, la Policía Nacional amplió la investigación y organizó un dispositivo con inspecciones simultáneas en diferentes ciudades del país.

Inspecciones en nueve clínicas

El pasado 28 de abril, los agentes inspeccionaron un total de nueve clínicas situadas en Madrid, Bilbao, Barcelona, Valencia, Ibiza, Sevilla, Málaga y Almendralejo. Durante estas actuaciones volvieron a localizar productos sanitarios no autorizados, especialmente en uno de los establecimientos inspeccionados en Sevilla.

Como resultado de la operación fueron detenidos los administradores de la cadena de clínicas, así como la responsable de compras de uno de los centros. Los tres están acusados de presuntos delitos contra la salud pública y estafa a consumidores.

Además, otras siete personas vinculadas profesionalmente con los establecimientos inspeccionados han sido investigadas por los mismos hechos.

En total, la operación concluyó con la intervención de 278 productos sanitarios pertenecientes a cuatro categorías diferentes, todos ellos presuntamente destinados a tratamientos estéticos sin cumplir la normativa vigente.