Un militar ruso ha muerto este jueves tras la explosión de un vehículo en San Petersburgo, mientras que su esposa ha resultado herida y ha tenido que ser trasladada a un hospital. El caso ha abierto una nueva investigación criminal en Rusia y vuelve a poner el foco sobre una cadena de ataques dirigidos contra miembros de las fuerzas armadas.
La explosión se produjo en San Petersburgo
El vehículo explotó en la segunda ciudad más poblada de Rusia. Los servicios de emergencia acudieron rápidamente a la zona y acordonaron el entorno mientras los investigadores comenzaban a recabar indicios.
Medios locales han identificado al fallecido como un teniente coronel, aunque el Comité de Investigación ruso no ha confirmado públicamente todos los datos personales difundidos en las primeras horas.
Su esposa resultó herida
La mujer que acompañaba al militar sobrevivió a la explosión y fue evacuada a un centro hospitalario. No se han difundido por el momento detalles concluyentes sobre la gravedad de sus lesiones.
Investigación criminal abierta
Las autoridades rusas han abierto diligencias para determinar quién colocó el artefacto y cuál fue el móvil. En los últimos años se han registrado varios ataques contra militares y figuras vinculadas a las estructuras de defensa rusas.
El episodio se produce en un contexto de fuerte tensión derivada de la guerra de Ucrania. Moscú ha atribuido en ocasiones anteriores ataques similares a servicios ucranianos, mientras que Kiev ha reivindicado algunos episodios y ha negado relación con otros. En este caso concreto, Ucrania no había realizado comentarios en las primeras horas.