Un tribunal regional de Coblenza, en el oeste de Alemania, ha condenado a cadena perpetua a un hombre de 81 años por la violación y el asesinato de Amy Lopez, una turista estadounidense de 24 años cuyo crimen permaneció sin resolver durante más de tres décadas.
Un caso reabierto gracias a la genética
Lopez fue hallada muerta en 1994 cerca de la fortaleza de Ehrenbreitstein, junto al Rin. La investigación inicial no logró identificar al autor y el expediente terminó convertido en uno de los casos sin resolver más prolongados de la región.
Décadas después, los investigadores volvieron a examinar la ropa de la víctima y alrededor de 1.600 muestras conservadas. Los avances en análisis genético permitieron aislar un perfil de ADN masculino que acabó conduciendo hasta el ahora condenado.
Detenido en una residencia
El sospechoso, identificado por la justicia alemana únicamente como Hans S., fue arrestado a comienzos de 2026 en una residencia de mayores. La Fiscalía sostuvo que una nueva muestra de saliva coincidía con el rastro genético encontrado en las prendas de Amy Lopez.
El tribunal declaró probado que el acusado condujo a la joven por un camino apartado con el pretexto de indicarle cómo llegar a un albergue. La sentencia considera acreditados los delitos de violación y asesinato y aprecia una especial gravedad de la culpabilidad, circunstancia que complica una eventual puesta en libertad anticipada.
La familia, presente como parte acusadora
La familia de Amy Lopez participó en el proceso como acusación particular. El caso había recibido además nueva atención pública después de aparecer en un conocido programa televisivo alemán dedicado a crímenes sin resolver.
La resolución supone el cierre judicial de un crimen cometido hace 32 años y vuelve a poner de relieve el peso que las nuevas técnicas de ADN están teniendo en investigaciones antiguas que durante décadas parecían no tener salida.
Ubicación: Coblenza, Alemania.