La Guardia Civil investiga en Melilla a un ciudadano español por un presunto delito de falsedad documental después de detectar irregularidades en la documentación de un vehículo que pretendía acceder a territorio nacional desde Marruecos por el paso fronterizo de Beni-Enzar.
La actuación se produjo durante uno de los controles de vehículos reforzados en el marco de la Operación Paso del Estrecho 2026. Los agentes inspeccionaron un turismo Skoda Octavia que circulaba con placas de matrícula provisionales francesas y solicitaron al conductor el certificado de matriculación en vigor.
Dos copias con fechas de caducidad diferentes
El conductor presentó inicialmente una fotocopia impresa de calidad deficiente. La fecha de validez que aparecía en el documento despertó las sospechas de los agentes, que comenzaron a realizar comprobaciones en las bases de datos policiales.
Cuando fue preguntado por el origen del certificado, el hombre explicó que se lo había remitido una gestoría de Francia. Posteriormente entregó una segunda copia, esta vez más legible, pero los agentes detectaron una diferencia clave: la fecha de expiración no coincidía con la que figuraba en el primer documento.
La cooperación internacional confirmó que el permiso estaba caducado
Ante las discrepancias, la Guardia Civil activó los mecanismos de cooperación policial e intercambio de información internacional para comprobar la situación administrativa real del vehículo. Las verificaciones permitieron confirmar que el permiso temporal legítimo ya había expirado y se encontraba fuera de plazo.
Con esos datos, los agentes consideraron que existían indicios de una posible manipulación documental. El conductor, que era además propietario del vehículo, fue informado de su condición de investigado por un supuesto delito de falsedad documental.
El turismo quedó intervenido e inmovilizado a disposición de la autoridad judicial competente mientras continúan las diligencias.
Controles reforzados en Beni-Enzar
La intervención forma parte de las labores que desarrolla la Guardia Civil como Resguardo Fiscal del Estado y de los controles sobre vehículos que cruzan la frontera de Melilla. Durante la Operación Paso del Estrecho aumenta de forma notable el tránsito entre Europa y el norte de África, lo que obliga a intensificar las inspecciones documentales y de seguridad.
Estos controles buscan detectar posibles fraudes, impedir la circulación de vehículos que no cumplen los requisitos legales y perseguir delitos relacionados con documentación oficial manipulada o falsificada.