El 6 de febrero de 1985, El Bulto vivió uno de los episodios más tensos de su historia reciente. Miguel Correa Heredia, pescador, padre de dos hijos y vecino del barrio, murió por un disparo efectuado por un policía nacional durante una intervención cuyas circunstancias quedaron rodeadas desde el primer momento por versiones contradictorias.
La muerte provocó una enorme indignación vecinal. Después del entierro se registraron incidentes y fue necesaria la intervención de unidades antidisturbios.
El Bulto antes de desaparecer
Para comprender el impacto del caso hay que situarse en el Málaga de mediados de los ochenta. El Bulto era todavía una barriada obrera muy próxima al puerto y a las instalaciones ferroviarias. Persistían viejos corralones y viviendas con importantes carencias.
Era un barrio con una fuerte identidad comunitaria. Una muerte violenta dentro de una de aquellas viviendas no quedaba confinada a una familia: se convertía inmediatamente en un asunto de toda la barriada.
La intervención policial
Los hechos ocurrieron por la tarde. La versión difundida oficialmente sostenía que una pareja policial trató de identificar a un individuo que se dio a la fuga y entró en una vivienda.
Según ese relato, uno de los policías siguió al hombre y, ya en el interior, se produjo un enfrentamiento. La nota oficial afirmaba que el perseguido trató de disparar un revólver que falló y que durante el forcejeo se produjeron varios disparos del arma del agente.
Uno de esos proyectiles habría herido al propio policía en una pierna y otro alcanzó mortalmente a Miguel Correa.
La versión de los vecinos
Los vecinos ofrecieron una reconstrucción diferente. Sostenían que Miguel Correa se encontraba con un amigo dentro de uno de los corralones cuando llegaron los agentes y cuestionaron aspectos esenciales de la versión oficial.
La distancia entre ambos relatos generó una enorme desconfianza. La prensa de aquellos días llegó a señalar que ni la Policía ni el Gobierno Civil habían logrado aclarar públicamente las contradicciones.
La falta de una explicación unánime fue una de las razones del fuerte malestar social que siguió al fallecimiento.
El funeral y los disturbios
Después del entierro se produjeron incidentes en El Bulto. La tensión acumulada derivó en enfrentamientos y obligó a intervenir a unidades antidisturbios.
Para muchos vecinos, el caso representaba algo más que la muerte de una persona. Expresaba el sentimiento de abandono y marginación que una parte del barrio arrastraba desde hacía años.
Un caso marcado por la incertidumbre
La hemeroteca permite confirmar que Miguel Correa murió por un disparo policial y que existieron versiones enfrentadas sobre las circunstancias exactas.
Lo que no permite hacer responsablemente es presentar como demostrada una de aquellas versiones sin documentación judicial suficiente. Las fuentes abiertas localizadas conservan sobre todo las crónicas de los primeros días y el conflicto entre el relato oficial y los testimonios vecinales.
El Bulto que ya no existe
La transformación urbana terminó borrando gran parte de la antigua barriada. Las viviendas y corralones que conformaban aquel paisaje desaparecieron progresivamente y la zona cambió por completo.
Por eso, reconstruir la muerte de Miguel Correa significa también recuperar la memoria de un barrio del que hoy quedan fotografías, testimonios y recuerdos dispersos.
Crónica negra y memoria social
No todos los casos históricos pueden resumirse en víctima, agresor y sentencia. Algunos contienen además un conflicto social y una disputa sobre la propia interpretación de los hechos.
El de Miguel Correa es uno de ellos. La muerte, las contradicciones y los disturbios posteriores explican por qué aquel febrero de 1985 quedó asociado durante años al nombre de El Bulto.
Fuentes consultadas
- Hemeroteca de El País, 7 y 8 de febrero de 1985.
- Documentación histórica sobre la barriada de El Bulto y la Málaga de los años ochenta.
Mantente informado con El Caso Málaga
Elige cómo quieres recibir titulares y enlaces directos a las noticias.
Alertas en este dispositivo
El permiso oficial del navegador solo se solicitará cuando pulses el botón.
Consentimiento independiente de las cookies. Baja y preferencias disponibles en cada correo. Privacidad.