Gabriel Campos, El Tiriri, pertenecía a una Málaga que aprendía flamenco en familia y lo llevaba después a las salas de fiesta, las peñas y los corralones. Su apodo era conocido en la calle Larios, pero su historia no cabe en la figura de un personaje del centro: fue un cantaor profesional, parte de una estirpe artística y una voz reconocida por quienes sabían escucharla.
El 1 de junio de 2013, el Corralón de Santa Sofía reunió a artistas del Perchel y la Trinidad en un homenaje al Tiriri. La programación lo anunciaba como invitado. La crónica publicada dos días después cuenta que también cantó: bulerías y un fandango, en una noche compartida con vecinos y compañeros.
Ese episodio tiene fecha, lugar, anuncio previo y un testimonio posterior. Permite empezar su historia sin inventar una escena. Gabriel estaba siendo reconocido en un espacio ligado a los barrios de los que procedía su manera de entender el cante. Dos años más tarde murió. Con su muerte llegaron las semblanzas, los recuerdos y también las discrepancias sobre algunos datos básicos de su vida.
Quién fue El Tiriri
El Instituto Andaluz del Flamenco lo identifica como Gabriel Campos Torres. Ese nombre aparece también en el anuncio de una actuación madrileña de 1996 y en la crónica del homenaje de Santa Sofía. Fue conocido artísticamente como El Tiriri, sobrenombre que Canal Sur relaciona con su corta estatura.
Una necrológica de La Vanguardia ofrece, sin embargo, una forma distinta del nombre: Gabriel de Santísima Trinidad Campos Robles. No se ha localizado documentación civil que permita explicar esa diferencia entre apellidos. Se utiliza aquí Campos Torres por su presencia en la fuente institucional y en noticias de actuaciones, dejando constancia de la variante en lugar de dar por resuelta la identidad registral completa.
Su condición profesional está mejor asentada que esos detalles civiles. Los archivos de televisión, los carteles y las crónicas lo sitúan en el flamenco. Las evocaciones de sus paseos por Málaga deben leerse junto a esa trayectoria, para que la familiaridad del apodo no borre el trabajo del artista.
Una fecha de nacimiento que sigue abierta
Las fuentes no coinciden sobre el año en que nació. El Instituto Andaluz del Flamenco da 1931. Europa Press informó de su muerte a los 83 años en febrero de 2015, edad compatible con ese año si todavía no había cumplido los 84.
Pablo Bujalance, en Málaga Hoy, escribió en cambio que el siguiente 1 de mayo habría cumplido 80 años: esa información remite a 1935. Tony Bryant también utiliza 1935 en Andalucia.com, aunque su texto contiene una diferencia interna: el encabezado indica 1 de mayo y el cuerpo, 2 de mayo.
No son variantes que se puedan ocultar detrás de una fecha única. Sin una partida de nacimiento consultada directamente, este reportaje no fija el día ni escoge definitivamente entre 1931 y 1935. Tampoco repite una edad exacta al hablar del fallecimiento. La discrepancia no impide conocer su obra; sí obliga a mantener abierta una parte de su cronología.
Zurradores y una familia que transmitía el cante
Las semblanzas de Canal Sur, Málaga Hoy y Andalucia.com sitúan su nacimiento en la calle Zurradores, vinculada al Perchel. Es una coincidencia suficientemente clara para reconocer ese lugar en su biografía, aunque no se ha comprobado un número de vivienda ni una relación completa de sus domicilios.
Gabriel creció en una familia gitana con varios artistas. Su padre, Manuel Campos, fue cantaor; Dolores Campos, La Pirula, era su tía; La Cañeta, su prima; y también se recuerda a su hermano Ronco. Esas relaciones aparecen en el archivo de Canal Sur y en la información de Europa Press que recogió testimonios tras su muerte.
El parentesco ayuda a entender un aprendizaje que no dependía únicamente de un escenario. Había una transmisión familiar de los cantes, de los modos de decirlos y de acompañarlos. Eso no autoriza a inventar cómo fue cada reunión doméstica ni a atribuir al niño Gabriel frases que nadie recogió. Lo que puede contarse es la presencia del flamenco en una familia identificada, no una infancia novelada.
No se han determinado sus estudios, los nombres completos de ambos progenitores ni todos sus hermanos. Sobre su pareja hay versiones que requieren más contraste: Bujalance menciona a Josefa Reyes Porras y la presenta como prima de La Repompa; Bryant escribe Josefa Porres Reyes y la describe como hermana. Esa doble diferencia aconseja no fijar aquí el nombre ni el parentesco como datos comprobados.
De los barrios a las salas de la Costa del Sol
La trayectoria del Tiriri discurre entre dos espacios relacionados: los barrios flamencos de Málaga y los establecimientos donde el cante se convertía en trabajo. Las necrológicas coinciden en su presencia en las salas de fiesta de la Costa del Sol y en su vinculación con la compañía de Miguel de los Reyes.
Bujalance sitúa sus primeros trabajos en los hoteles de Torremolinos a finales de los años cincuenta. Su reconstrucción lo lleva después al Pimpi, a la Taberna Flamenca de la plaza de las Flores y a la Gran Taberna Gitana. Es una trayectoria descrita por el periodista, no una relación de contratos laborales examinados para este reportaje.
La Taberna Gitana aparece asimismo en Canal Sur y Europa Press como uno de sus lugares de trabajo más recordados. Allí, su nombre formó parte de la vida artística de una ciudad que no cantaba solamente para el visitante. En las salas se encontraban el oficio, los repertorios familiares y la necesidad de ganarse el sustento.
Las fuentes refieren viajes y actuaciones junto a otros artistas. No se ha reconstruido una agenda completa con fechas y salas de cada gira. Por eso no se ofrece una cronología internacional cerrada ni se atribuyen encuentros concretos únicamente porque varios intérpretes hayan coincidido en una misma época.
Un documento de 1996 que lo sitúa fuera de Málaga
El 16 de marzo de 1996, El País publicó una información de Ángel Álvarez Caballero sobre un festival flamenco en el Colegio Mayor San Juan Evangelista de Madrid vinculado a la solidaridad con Chiapas. En el anuncio figuran Gabriel Campos Torres, El Tiriri, y Pepito Vargas.
Es una referencia contemporánea a su actividad, anterior a las necrológicas. Documenta que fue anunciado en un programa madrileño y que su nombre artístico circulaba en ese circuito. El anuncio, por sí solo, no permite describir la actuación ni asegurar qué cantó aquella noche. Para eso haría falta una crónica posterior o un registro del recital.
El valor de esta noticia es precisamente su modestia. No explica toda una carrera, pero añade una fecha concreta a una biografía que demasiadas veces se cuenta únicamente con adjetivos. Gabriel era un artista al que se programaba, se nombraba y se reconocía junto a otros profesionales.
La voz que conserva Canal Sur
A diferencia de otros personajes populares de Málaga, El Tiriri dejó registros audiovisuales accesibles. Canal Sur conserva una intervención en Noche flamenca, presentada por Manolo Curao y emitida el 26 de julio de 1996.
La ficha identifica una actuación por bulerías, con Juan Santiago y Gabriel a la guitarra, y Yaya y Kiko al compás. También recoge dedicatorias a Andalucía y a las peñas Juan Breva y Trinitaria. Es un documento de su actividad artística: permite distinguir al cantaor real de una fotografía aislada o de un recuerdo contado muchos años después.
Su repertorio no se reducía a un único palo. Las semblanzas destacan los tangos y las bulerías, pero también mencionan su interpretación de soleares, seguiriyas y fandangos. Conviene mantener esa amplitud y no confundir la inclinación por el cante festero con una falta de conocimiento de otros estilos.
Los juicios sobre una voz pertenecen a quienes la escucharon y escribieron sobre ella. Aquí no se le atribuye una clasificación técnica no contrastada ni se inventan discos. La actuación televisiva sí tiene una ficha identificable, una fecha y unos acompañantes; es una puerta directa a su trabajo.
La calle Larios también formaba parte de su historia
El flamencólogo Gonzalo Rojo recordó, en declaraciones recogidas por Europa Press, sus zapatos limpios, sus camisas de flores y los paseos por Larios y el Pasaje de Chinitas camino de la Peña Juan Breva. Es un testimonio publicado, con un autor reconocible. No debe extenderse hasta afirmar que Gabriel vestía siempre de una única manera.
La familiaridad con la que los malagueños lo identificaban en el centro es otra parte de su legado. El apodo podía preceder a la persona en una conversación, y el vecino reconocerlo antes de conocer su carrera. Pero esa popularidad convivía con actuaciones, compañías y compañeros de profesión.
Un retrato humano debe conservar ambas dimensiones. El Tiriri era una figura reconocible de la ciudad y un trabajador del cante. Sus paseos no fueron una actuación permanente ni cada encuentro tiene que convertirse en una anécdota graciosa. No se han localizado conversaciones grabadas que permitan reproducir como diálogos las historias que circulan sobre él.
Santa Sofía, 1 de junio de 2013
El homenaje de Santa Sofía es uno de los episodios mejor reconstruibles de sus últimos años. La Asociación de Vecinos de El Palo publicó el programa el 22 de mayo: el espectáculo reunía a artistas del Perchel, la Trinidad y la Cruz Verde dentro de la III Bienal de Arte Flamenco de Málaga, y anunciaba al Tiriri como invitado.
Entre los intérpretes figuraban Pepito Vargas, Luisa Chicano, El Remache, José Soleá, Luisa Muñoz y Rocío Santiago. La programación situaba la cita el 1 de junio, a las nueve de la noche, en el corralón de la calle Montes de Oca.
La crónica de Crónicas Flamencas, publicada el 3 de junio, confirma el homenaje y cuenta que Gabriel participó por bulerías y fandangos. Incluye fotografías y referencias a registros sonoros de aquella velada. El anuncio y el relato posterior cumplen funciones distintas: uno permite saber qué estaba previsto; el otro aporta el recuerdo de lo que sucedió.
Las informaciones sobre su muerte señalaron este homenaje como su última actuación pública. No se ha localizado otra posterior que obligue a corregir esa afirmación. Se conserva aquí con esa atribución a las fuentes, sin confundirla con la posibilidad de que siguiera cantando en encuentros privados.
Los últimos años, sin convertir la dificultad en espectáculo
La necrológica de Bujalance habla de dificultades económicas y menciona un concierto benéfico organizado por la Diputación en 2009 para ayudarlo. Esa información forma parte del balance del periodista. No se han reconstruido las cuentas del acto, los ingresos del cantaor ni las circunstancias personales que pudieran explicar su situación.
Contar que un artista necesitó apoyo puede ser relevante. Utilizar esa necesidad para presentarlo como una figura de miseria sería otra cosa. Su aportación no cambia según el dinero que tuviera al final de su vida, y los problemas familiares citados de forma general en una semblanza no autorizan a fabricar conflictos, nombres o episodios privados.
También se menciona una enfermedad en sus últimos tiempos, pero no se dispone de una documentación suficientemente precisa para describirla o fijar una causa médica de muerte. Este reportaje no añade un diagnóstico.
La muerte del Tiriri y las preguntas que quedan
El Tiriri murió en Málaga el 9 de febrero de 2015. La fecha y la ciudad coinciden en el Instituto Andaluz del Flamenco, Canal Sur y las noticias contemporáneas. Europa Press recogió ese mismo día el pesar de personas vinculadas al cante, entre ellas Gonzalo Rojo.
Se ha podido confirmar el fallecimiento; no se ha determinado aquí el lugar concreto de entierro ni una sepultura. No sería correcto deducir el cementerio a partir de su barrio, de sus devociones o de la costumbre de otras familias malagueñas.
También quedan pendientes la partida de nacimiento y la documentación que pueda aclarar la variante de sus apellidos. Son cuestiones que deben seguir abiertas, sin poner en duda por ello la trayectoria del artista que documentan programas, archivos y crónicas.
El rostro y el recuerdo
Para la portada se ha utilizado como referencia el retrato individual en color que Andalucia.com identifica expresamente como Gabriel Campos Torres, El Tiriri. La reproducción muestra al cantaor con camisa blanca, pantalón claro y cinturón oscuro. La publicación consultada no ofrece fecha de la toma ni nombre del fotógrafo junto a esa imagen.
El registro de Noche flamenca, el anuncio madrileño de 1996 y el homenaje de 2013 conservan algo que una semblanza no puede sustituir: huellas de un trabajo desarrollado durante años. El Tiriri perteneció a la memoria popular porque Málaga lo conocía, pero también a la historia del flamenco porque cantaba.
Recordarlo exige mantener ese oficio en primer plano. Gabriel Campos no fue solamente un apodo que pasaba por Larios. Fue una voz formada en un entorno familiar, escuchada en salas y peñas, y reconocida todavía en el corralón donde sus vecinos y sus compañeros lo homenajearon.
Fuentes
- Instituto Andaluz del Flamenco, Junta de Andalucía, ficha de Gabriel Campos Torres, El Tiriri. Fuente institucional: nacimiento en 1931 y fallecimiento el 9 de febrero de 2015.
- Pablo Bujalance, «El Tiriri, tocado por la gracia», Málaga Hoy, 9 de febrero de 2015. Necrológica; su edad remite a 1935 y difiere de la ficha institucional.
- Adolfo S. Ruiz, «Gabriel Campos, voz grande, cuerpo pequeño», La Vanguardia, 13 de febrero de 2015. Contiene una variante del nombre civil que requiere cotejo registral.
- Tony Bryant, «Gabriel Campos Torres, El Tiriri», Andalucia.com. Semblanza e identificación del retrato individual empleado como referencia. Se han advertido diferencias internas sobre el día del nacimiento y discrepancias sobre la pareja.
- Ángel Álvarez Caballero, información sobre el festival flamenco del Colegio Mayor San Juan Evangelista, El País, 16 de marzo de 1996. Anuncio contemporáneo que menciona a Gabriel Campos Torres y Pepito Vargas.
- Archivo de Canal Sur, «El cantaor El Tiriri por bulerías», programa Noche flamenca, 26 de julio de 1996; ficha de archivo actualizada el 9 de febrero de 2024.
- Asociación de Vecinos de El Palo, «El flamenco, en el Perchel y en la Trinidad», 22 de mayo de 2013. Programa del homenaje del 1 de junio en Santa Sofía.
- «Fiesta flamenca en el Corralón de Santa Sofía», Crónicas Flamencas, 3 de junio de 2013. Crónica contemporánea, fotografías y referencias sonoras del homenaje.
- Europa Press, «Fallece a los 83 años el cantaor malagueño El Tiriri» y «El mundo del flamenco lamenta la muerte de El Tiriri», 9 de febrero de 2015. Noticias del fallecimiento y declaraciones de Gonzalo Rojo; se consideran informaciones del mismo proveedor, no dos corroboraciones independientes.