Una menor con quemaduras muy graves fue evacuada de urgencia desde Melilla hasta Málaga en un avión medicalizado, en una operación que obligó a reorganizar el tráfico aéreo del aeropuerto de la Costa del Sol para permitir que la aeronave aterrizara cuanto antes. Los controladores dieron prioridad al vuelo sanitario, desviaron el recorrido de otros aparatos y suspendieron momentáneamente los despegues. Una ambulancia esperaba en tierra para trasladar a la niña a un hospital.
La coordinación del operativo fue explicada públicamente el 14 de octubre de 2026 por la cuenta de Controladores Aéreos, que describió la maniobra realizada tanto en el trayecto desde Melilla como durante la aproximación final a Málaga. La gravedad de la situación motivó una respuesta centrada en reducir el tiempo de llegada de la paciente a la asistencia hospitalaria.
Un traslado médico prioritario desde Melilla
La niña viajaba en una aeronave preparada para efectuar evacuaciones sanitarias. Según la información recabada por El Español de Málaga, la menor tendría entre 12 y 13 años y habría resultado herida en un accidente doméstico. Ese medio señala que presentaba quemaduras graves en distintas zonas del cuerpo, entre ellas el rostro, el torso y las extremidades, y sitúa el traslado el martes 13 de octubre, con aterrizaje en torno a las 19.15 horas.
Estos detalles sobre la edad, el origen de las quemaduras y la hora proceden de las fuentes consultadas por ese periódico, mientras que la prioridad concedida al vuelo y las maniobras de control aéreo fueron descritas por los propios controladores. La comunicación operativa no identifica a la menor ni informa de las circunstancias concretas en las que sufrió las lesiones.
La evacuación se organizó para conectar con rapidez Melilla y Málaga, donde se había previsto la recepción sanitaria en el aeropuerto. El traslado aéreo permite que una paciente en estado crítico viaje bajo supervisión médica y enlace directamente con los recursos de emergencia situados en tierra, sin necesidad de pasar por los procedimientos ordinarios de llegada de pasajeros.
Autorización para volar casi en línea recta hacia Málaga
Según el relato publicado por Controladores Aéreos, poco después de despegar de Melilla se autorizó al avión medicalizado a volar prácticamente directo al aeropuerto malagueño. Esta decisión buscaba evitar recorridos innecesarios durante un traslado en el que cada minuto de la llegada tenía especial importancia.
En ese momento, el aeropuerto de Málaga operaba en configuración sur. Los controladores organizaron para el vuelo sanitario una aproximación directa a la pista 31, modificando los movimientos de otras aeronaves para despejar su trayectoria. La prioridad no consistió solamente en autorizar la llegada, sino en coordinar simultáneamente las salidas y aproximaciones que ya se encontraban en curso.
Desvían un avión y detienen momentáneamente los despegues
El operativo obligó a introducir varios cambios concretos en la circulación aérea. El último avión que había despegado por la pista 13 fue dirigido hacia el este, alejándolo de la trayectoria prevista para la aeronave sanitaria. Al mismo tiempo, los despegues quedaron detenidos temporalmente para facilitar la entrada del avión medicalizado.
Los controladores también prolongaron la aproximación de otro tráfico que llegaba desde el norte hacia la pista 12. Estas medidas permitieron mantener separados los movimientos y, a la vez, reservar una entrada más directa para el vuelo que transportaba a la niña.
La secuencia publicada por los controladores ofrece una descripción precisa de la intervención: prioridad desde el despegue en Melilla, autorización para un trayecto casi directo, reorganización del tráfico que llegaba y salía de Málaga, y aterrizaje por la pista 31. El objetivo, en palabras de los profesionales que gestionaron la operación, fue recortar un tiempo especialmente valioso para el traslado.
Una ambulancia aguardaba al avión en el aeropuerto
El operativo continuó tras la toma de tierra. Una ambulancia esperaba a la aeronave en el aeropuerto para hacerse cargo de la paciente y completar por carretera el trayecto hasta el centro hospitalario. La existencia de ese dispositivo de recepción permitió enlazar el transporte aéreo y el traslado sanitario terrestre.
Por el momento, la información difundida sobre la operación no aporta un parte médico actualizado de la menor ni confirma su evolución posterior al ingreso. Tampoco se ha hecho público, en la comunicación de los controladores, el hospital de destino. La noticia se ciñe por ello a la gravedad del estado en que fue evacuada y al despliegue efectivamente descrito.
El relato permite apreciar la coordinación necesaria en una emergencia sanitaria aérea: desde la prioridad asignada durante el vuelo hasta la adaptación del tráfico en una infraestructura con operaciones comerciales en marcha. Los controladores cerraron su explicación expresando su deseo de que la niña se recupere.
Fuentes: relato publicado por Controladores Aéreos el 14 de octubre de 2026; información de El Español de Málaga sobre la edad de la menor, las lesiones y las circunstancias del traslado.