La Policía Nacional, en colaboración con la Polizia di Stato italiana, ha detenido a 34 personas vinculadas presuntamente con entramados criminales itinerantes dedicados al robo violento de relojes de alta gama. El balance, comunicado este lunes 19 de octubre, corresponde a un dispositivo especial desarrollado durante el verano que ha tenido entre sus principales escenarios Marbella y Estepona, en la Costa del Sol, además de la isla de Ibiza.
La investigación ha permitido esclarecer 28 robos con violencia atribuidos a ocho grupos criminales identificados. Los agentes también han investigado delitos de falsedad documental, receptación y lesiones. El operativo se ha saldado con la recuperación de seis relojes de lujo, entre ellos una pieza valorada en más de 450.000 euros, y con la intervención de vehículos, matrículas fraudulentas, documentos falsificados y un inhibidor de frecuencias.
Marbella y Estepona, escenarios clave de la operación Contrarreloj
La actuación de mayor relevancia descrita por la Policía Nacional en la Costa del Sol tuvo lugar a finales de julio en Marbella. Cuatro delincuentes asaltaron a un turista cuando se encontraba en la entrada de su propia vivienda y le arrebataron un reloj de alta gama.
La investigación posterior permitió a los agentes localizar y arrestar a los presuntos autores en Estepona. Durante una entrada y registro se recuperaron tanto el reloj sustraído como las prendas que, según las pesquisas, habían utilizado los asaltantes durante el robo.
El caso ilustra la forma de actuar de estas redes: desplazamientos a destinos turísticos con elevado poder adquisitivo, ataques rápidos para apoderarse de piezas costosas y movimientos posteriores encaminados a dificultar la localización del botín y de los autores.
La Policía sitúa Marbella y Estepona entre los puntos prioritarios del dispositivo desplegado en la costa malagueña, aunque no desglosa cuántas de las 34 detenciones o de los 28 robos esclarecidos corresponden específicamente a cada uno de esos municipios.
Una estructura policial creada en enero para combatir a las bandas itinerantes
El origen del operativo se remonta a enero de 2026, cuando la Policía Nacional constituyó un grupo específico de coordinación para centralizar información y actuar contra esta modalidad delictiva en España y en el ámbito internacional.
Durante el verano se concentraron esfuerzos en dos zonas especialmente expuestas por la presencia de turismo de alto poder adquisitivo: Ibiza y la Costa del Sol. La colaboración continuada con la Polizia di Stato respondió al componente transnacional y móvil de los grupos investigados.
La cobertura policial no se limitó a los lugares donde se produjeron los asaltos. También se extendió a Barcelona, ciudad donde varias células mantenían bases operativas y escondites; Madrid, señalado como punto de enlace y receptación; Palma de Mallorca y conexiones marítimas como Denia, en Alicante.
La finalidad era impedir que los sospechosos utilizaran esos lugares para desplazarse, ocultar relojes robados o sacarlos hacia circuitos de compraventa ilícita fuera de España.
Ojeadores, ejecutores y motoristas: así actuaban las células
La investigación identifica distintos patrones con una característica común: los grupos viajaban de forma estacional a enclaves turísticos, permanecían allí durante periodos breves y abandonaban la zona poco después de los robos.
En algunas células existía una distribución específica de funciones. Los ojeadores o marcadores, en ocasiones parejas formadas por un hombre y una mujer, observaban a posibles víctimas en paseos marítimos, puertos deportivos, aparcamientos y establecimientos de ocio. Otros miembros ejecutaban el tirón o el asalto, mientras conductores de motocicletas se encargaban de la aproximación y la huida.
Los vehículos de alquiler servían como apoyo logístico y para trasladar las piezas robadas, separando rápidamente el botín de quienes habían participado directamente en el ataque.
Otras bandas, cuya principal base logística se encontraba en Barcelona y que se desplazaban a Ibiza o Marbella, empleaban un nivel elevado de violencia física. La Policía menciona ataques mediante la técnica conocida como mataleón y agresiones con cascos de motocicleta.
Para dificultar la identificación y la investigación, los sospechosos utilizaron permisos de conducir y documentos de identidad falsos, matrículas dobladas o alteradas con adhesivos, prendas para ocultar su apariencia y, al menos en uno de los casos, un dispositivo inhibidor de frecuencias.
Un reloj de más de 450.000 euros interceptado en un aeropuerto
Entre las intervenciones más destacadas del operativo figura la realizada en el aeropuerto de Ibiza, donde agentes interceptaron a varios integrantes de una célula cuando se disponían a volar a su país de origen. Entre sus pertenencias localizaron un reloj cuyo valor superaba los 450.000 euros.
En otra actuación desarrollada en la isla, la Policía arrestó a un grupo a la salida de una discoteca después del robo de un reloj tasado en 50.000 euros. También fueron localizadas dos personas sobre las que pesaban órdenes de búsqueda por un asalto anterior en Madrid, donde se había sustraído violentamente otra pieza valorada en 155.000 euros.
Los últimos compases de agosto fueron especialmente relevantes. Durante la segunda quincena de ese mes, controles preventivos y vigilancias en puertos y aeropuertos culminaron con 20 detenciones adicionales antes de que los sospechosos pudieran abandonar las islas.
Seis relojes recuperados y material intervenido
El balance oficial del dispositivo incluye seis relojes recuperados, con valoraciones individuales que van desde unos 20.000 euros hasta superar los 450.000. Uno de los relojes ya ha sido entregado a su propietario, según la comunicación policial.
Junto a esas piezas, se han intervenido un turismo y cuatro motocicletas, así como 14 placas de matrícula fraudulentas: dos italianas y otras doce españolas troqueladas, dobladas o manipuladas. Los agentes se incautaron además de cuatro documentos falsos entre identificaciones y permisos de conducir, un inhibidor de frecuencias y varios teléfonos móviles.
La documentación policial atribuye a los grupos investigados no solo robos con violencia, sino también cinco hechos de falsedad documental, uno de receptación y otro de lesiones, además de su presunta pertenencia a estructuras criminales.
Los 34 detenidos, a disposición judicial: investigación abierta
Los 34 arrestados han pasado a disposición de la autoridad judicial. La Policía Nacional informa de que la investigación sigue abierta y no descarta que se practiquen nuevas detenciones.
El comunicado no facilita el reparto completo de arrestos por municipios ni concreta eventuales decisiones judiciales sobre prisión provisional. Las imputaciones y la participación individual de cada investigado deberán dirimirse en el procedimiento correspondiente.
La operación Contrarreloj pone el foco en un fenómeno que afecta a destinos turísticos como Marbella: grupos que se desplazan expresamente para identificar a personas que portan relojes valiosos, emplean violencia para arrebatárselos y tratan de sacar las piezas del lugar antes de que se active la respuesta policial.
Fuente: Policía Nacional, Dirección General de la Policía, balance oficial de la operación Contrarreloj de 19 de octubre de 2026.