Un control de tráfico de madrugada en Estepona ha permitido detener a un fugitivo sobre el que pesaba una reclamación internacional de las autoridades francesas para que cumpliera una condena por delitos relacionados con el tráfico de drogas y la tenencia de armas. El hombre viajaba como pasajero en un vehículo de transporte con conductor (VTC) y trató de identificarse con documentación que no se correspondía con él. La comprobación de sus huellas dactilares terminó por revelar su verdadera situación.
La intervención fue realizada por agentes de la Policía Local de Estepona durante la semana pasada y se ha conocido este lunes, 19 de octubre. El sospechoso fue detenido inicialmente por un presunto delito de suplantación de identidad. Posteriormente se confirmó la existencia de la reclamación internacional y acabó ingresando en prisión.
Un control nocturno que acabó con una detención
Todo comenzó cuando una patrulla detuvo un VTC en un dispositivo ordinario de control de tráfico en Estepona. En los asientos posteriores viajaba el hombre que terminó siendo arrestado. Cuando los policías le solicitaron que acreditara su identidad, no logró aportar documentación fiable.
Los agentes detectaron inconsistencias en los datos facilitados y decidieron efectuar nuevas comprobaciones. Para tratar de aclarar quién era, lo acompañaron hasta el apartamento donde se alojaba, situado en una urbanización próxima a la playa.
Allí mostró una carta de identidad argelina cuya fotografía no coincidía con su rostro. Esa circunstancia reforzó las sospechas de los policías, que procedieron a su arresto por la presunta utilización de una identidad que no le correspondía.
Sus huellas revelaron una reclamación de Francia
La identificación definitiva llegó al día siguiente. El cotejo de las huellas dactilares permitió establecer que el detenido estaba reclamado internacionalmente por las autoridades francesas y que tenía pendiente el cumplimiento de una condena vinculada al tráfico de drogas y la tenencia de armas.
Según la información conocida sobre el caso, también le constaba un extenso historial policial, con antecedentes relacionados con secuestro, extorsión, robos en grupo, lesiones, amenazas, resistencia y desobediencia a agentes y delitos sexuales contra menores.
Es importante diferenciar estos antecedentes policiales de la condena que motiva la reclamación internacional: no se ha comunicado que todas esas anotaciones correspondan a sentencias firmes.
Durante las comprobaciones el arrestado ofreció explicaciones sobre su llegada a España y su situación en el país, pero los agentes continuaron con la identificación al no quedar acreditada su versión. La resolución de las dudas llegó con la prueba dactilar.
De Estepona a la Audiencia Nacional y a prisión
El sábado por la mañana, el detenido fue puesto a disposición de la Audiencia Nacional, órgano judicial competente para tramitar la reclamación formulada por Francia. Posteriormente ingresó en prisión por la orden que pesaba sobre él.
La tramitación de su entrega a las autoridades francesas discurre por una vía distinta a las diligencias abiertas a raíz de la documentación aportada durante la identificación en Estepona. Por el momento no han trascendido su nombre, su edad ni una fecha para una eventual entrega a Francia.
La investigación ha puesto de relieve cómo una intervención de tráfico sin relación inicial conocida con una búsqueda de fugitivos puede acabar descubriendo a una persona reclamada por otro país.
Estepona, escenario de anteriores detenciones de reclamados internacionales
La Costa del Sol ha sido escenario de distintas operaciones de localización de personas buscadas por autoridades extranjeras. En Estepona se produjo otro arresto en junio de este mismo año, cuando la Policía Local identificó durante una actuación junto a la playa del Cristo a un hombre que figuraba reclamado por Bélgica por presuntos delitos vinculados al terrorismo y contra las personas.
Aquel procedimiento fue distinto al conocido este lunes, aunque ambos tuvieron un punto de partida semejante: una identificación policial realizada por agentes locales permitió descubrir una orden internacional que no era evidente en el primer contacto con los sospechosos.
En el caso más reciente, el balance conocido es el de un hombre detenido en Estepona, identificado mediante huellas dactilares, reclamado por Francia y posteriormente ingresado en prisión. La intervención comenzó con un control de un VTC y terminó con la puesta del arrestado a disposición de la justicia encargada de tramitar la reclamación.