Las cuentas anónimas de TikTok conocidas como «curis» ya han tenido consecuencias disciplinarias en institutos de la provincia de Málaga. Después de varias semanas de preocupación por la difusión de montajes y caricaturas sobre profesores y alumnos, algunos centros han comenzado a aplicar expulsiones y otras sanciones. La Policía Nacional también investiga denuncias relacionadas con este fenómeno, que ha puesto a los equipos directivos ante un problema que va más allá de las bromas entre compañeros.
Según la información publicada este martes, 27 de octubre, por Málaga Hoy, en un instituto de la provincia se ha expulsado a dos alumnas de tercero de ESO por la difusión de montajes en los que aparecían los rostros de varios profesores. En otro centro se ha sancionado a otros dos estudiantes por crear y compartir imágenes que ridiculizaban a miembros de la comunidad educativa. Son informaciones obtenidas por ese periódico de responsables y fuentes educativas, no un balance oficial cerrado de toda la provincia.
Montajes con rostros de profesores y actuaciones de los centros
En uno de los casos descritos, las publicaciones presentaban a cuatro docentes caracterizados como colegialas mediante un montaje con inteligencia artificial. Las imágenes se compartieron desde una cuenta asociada al entorno escolar. El uso de herramientas digitales para manipular la apariencia de una persona no elimina las consecuencias que puede tener su difusión cuando se la identifica y ridiculiza.
Los institutos han respondido de formas diferentes. Algunos han dirigido avisos a las familias y a los alumnos, explicando que el carácter anónimo de un perfil no impide averiguar quién lo administra. En otros centros, los propios responsables de las cuentas las han cerrado después de recibir una advertencia. También se han presentado denuncias ante la Policía Nacional cuando los afectados han considerado que se había sobrepasado el límite de una broma.
La Delegación de Desarrollo Educativo en Málaga ha indicado, según la información consultada, que tenía constancia del caso comunicado por un centro de la provincia y que corresponde a cada institución educativa valorar las medidas contempladas en su reglamento de organización y funcionamiento. Por tanto, no existe por ahora una cifra oficial provincial de alumnos expulsados que permita dar un balance definitivo.
Las cuentas cerradas y las denuncias
La preocupación no se ha limitado a un único municipio. Directivos de institutos de Málaga capital y de la provincia han descrito cuentas que utilizan el nombre o el logotipo de su centro sin autorización, y algunos aseguran que las publicaciones desaparecieron después de difundir mensajes de advertencia en las redes oficiales. En otros casos, los responsables todavía intentan identificar a quienes manejan los perfiles.
La asociación andaluza de directores de instituto Adian ha trasladado que varios centros han conseguido que sus alumnos retiren los contenidos voluntariamente. Eso no significa que todo el material de estas cuentas sea delictivo: las situaciones van desde imágenes de humor sin personas identificables hasta montajes ofensivos dirigidos contra docentes o compañeros.
EL CASO MÁLAGA ya informó sobre las primeras investigaciones policiales por las cuentas «curis» en Málaga. La novedad ahora es la aplicación de sanciones escolares y la existencia de nuevas actuaciones en distintos centros.
Cuándo deja de ser una broma
Que una imagen se presente como un meme no determina por sí solo si es inocua. Lo relevante es el contenido, la identificación de las personas, el contexto y el efecto sobre quienes aparecen en ella. Una caricatura sobre una situación genérica de clase es distinta de una publicación que utiliza la cara de un profesor, atribuye conductas a un menor o provoca una campaña continuada de burlas.
La Policía Nacional ha recordado que los perfiles anónimos no garantizan impunidad. En los supuestos más graves, el contenido puede llegar a tener consecuencias penales, además de responsabilidades civiles o disciplinarias; cada caso exige comprobar los hechos sin dar por delictiva cualquier sátira.
Cómo actuar si un alumno o un profesor aparece en una de estas cuentas
Los afectados pueden conservar capturas, direcciones de los perfiles y fechas de publicación, informar al centro y solicitar la retirada del contenido a la plataforma. Conviene evitar reenviar los montajes a grupos de mensajería, porque su difusión puede agravar el perjuicio para quienes aparecen identificados. Si existen amenazas, humillaciones reiteradas u otras conductas graves, también cabe acudir a la Policía o a la Guardia Civil.
Para los centros educativos, el desafío es doble: actuar frente a los posibles ataques personales y, al mismo tiempo, enseñar a distinguir entre el humor y la exposición de compañeros o profesores sin consentimiento. La experiencia de estas primeras semanas ya demuestra que la respuesta puede ir desde una advertencia y la retirada de una cuenta hasta una expulsión.