Vecinos y comerciantes del distrito malagueño de Bailén-Miraflores han alzado la voz por la situación que, según denuncian, se vive en determinados espacios de su barrio. Hablan de acumulación de basura, consumo de alcohol en la vía pública, ruido, presencia de ratas y comportamientos que les hacen sentirse inseguros. Piden al Ayuntamiento de Málaga medidas que vayan más allá de actuaciones puntuales y que permitan recuperar la tranquilidad en la zona.
Las quejas se concentran especialmente en el entorno de plaza Basconia, entre los pasajes Begoña y Aralar, donde varias familias aseguran haber cambiado sus costumbres para evitar algunos puntos al caer la tarde. Los afectados sostienen que los problemas no son nuevos, pero que han empeorado en los últimos meses. Son testimonios vecinales recogidos por la Cadena SER de Málaga y por El Observador.
Familias que modifican sus recorridos por el barrio
Uno de los residentes que ha hecho pública su preocupación explica que procura no atravesar con su hijo de cinco años una parte de la plaza cuando empieza a oscurecer. Relata que ha presenciado episodios de intimidación y conductas incívicas, y que en ocasiones opta por rodear la zona para llegar a su destino. Para estas familias, el problema no se limita a las molestias: consideran que está condicionando el uso cotidiano de un espacio público que debería estar abierto a todos.
Otros testimonios apuntan a grupos que permanecen durante largas horas en bancos y jardines, restos de botellas y latas, consumo de alcohol y presuntamente otras sustancias, así como comportamientos inapropiados en la calle. También señalan molestias nocturnas y problemas en el entorno de las zonas infantiles y deportivas. Estas conductas han sido denunciadas por residentes; no consta una comprobación policial individual de cada episodio descrito.
Quejas por limpieza, iluminación y presencia de ratas
Las denuncias alcanzan también al mantenimiento del barrio. Los afectados describen residuos acumulados en distintos puntos, dificultades de paso en determinadas zonas y alumbrado que consideran insuficiente. La presidenta de una comunidad de propietarios ha relatado a la Cadena SER que se han visto obligados a realizar actuaciones de desratización por la entrada de roedores en viviendas, un problema que, según su testimonio, afecta a más de una comunidad.
Para los comerciantes, la situación tampoco es ajena a su actividad diaria. Algunos reclaman una mayor presencia de la Policía Local y una respuesta más eficaz a los avisos. Los vecinos consideran que las intervenciones ocasionales, aunque necesarias, no bastan si las incidencias vuelven a repetirse después.
Seguridad y atención a las personas vulnerables
Los residentes que han trasladado estas quejas plantean una respuesta que combine vigilancia, limpieza y asistencia social. Insisten en que la presencia de personas sin hogar no debe confundirse por sí misma con comportamientos delictivos o incívicos. Su petición es que se atienda a quienes viven en situación de vulnerabilidad y, al mismo tiempo, se actúe frente a las conductas concretas que deterioran la convivencia.
Entre las soluciones que proponen figuran reforzar el mantenimiento de la plaza, mejorar la iluminación, mantener una vigilancia adecuada en los puntos conflictivos y coordinar la intervención de los servicios sociales. También reclaman que los espacios destinados a menores y a la práctica deportiva puedan utilizarse sin las molestias que describen.
El Ayuntamiento reconoce reuniones y anuncia más coordinación
El Ayuntamiento de Málaga ha trasladado a la Cadena SER que la Junta Municipal de Distrito trabaja con distintas áreas municipales para abordar la situación. Según la respuesta facilitada a la emisora, los vecinos ya han sido atendidos en varias ocasiones y el lunes 26 de octubre se celebró una reunión en la que participaron responsables del distrito, Limasam y el área de Comercio, entre otros departamentos.
El Consistorio señala además que está previsto un nuevo encuentro para tratar asuntos relacionados con la seguridad y la intervención social. Sin embargo, en esa información no se concreta un calendario de medidas ni se detallan compromisos cerrados de ejecución. Los residentes esperan que los contactos se traduzcan en mejoras visibles y sostenidas.
Posibles movilizaciones si no llegan soluciones
Ante la persistencia de las quejas, algunos afectados estudian coordinarse para dar mayor visibilidad a sus reclamaciones. Entre las opciones mencionadas se encuentran una recogida de firmas, la creación de una plataforma ciudadana o la convocatoria de una concentración. Por ahora, no consta una fecha anunciada para ninguna de esas iniciativas.
El malestar vecinal gira alrededor de una petición concreta: volver a utilizar la plaza, los jardines y los espacios de ocio sin tener que modificar sus rutinas por miedo o incomodidad. La respuesta municipal anunciada y las actuaciones que puedan ponerse en marcha marcarán los próximos pasos de esta reivindicación en Bailén-Miraflores.