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El Caso, noticias nacionales de sucesos con origen en Málaga

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Málaga

Condenan al SAS por la muerte de una joven de 18 años tras confundir una embolia pulmonar con dolor muscular

El TSJA confirma una indemnización de 156.183,99 euros por el fallecimiento en 2020 de una joven de Málaga cuyo tromboembolismo pulmonar no fue diagnosticado.

Portada editorial composición gráfica sobre la condena al Servicio Andaluz de Salud por la muerte de una joven de 18 años por error de diagnóstico
COMPOSICIÓN GRÁFICA · EL CASO MÁLAGA
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Una joven de 18 años falleció en Málaga después de acudir en varias ocasiones a los servicios de Urgencias con dificultad para respirar y dolores que fueron interpretados como una dolencia muscular. La autopsia reveló que padecía un tromboembolismo pulmonar que no había sido detectado. Ahora, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) confirma la responsabilidad patrimonial del Servicio Andaluz de Salud (SAS) y la indemnización de 156.183,99 euros para sus padres y su hermano, más los correspondientes intereses legales.

La resolución rechaza el recurso presentado por la Administración sanitaria y mantiene la decisión del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de Málaga, que había estimado parcialmente la reclamación familiar en septiembre de 2024. La sentencia puede ser recurrida en casación, por lo que es importante distinguir la confirmación judicial conocida ahora de una eventual firmeza definitiva.

26 de enero de 2020: dificultad para respirar y dolor al inspirar

El recorrido asistencial comenzó la tarde del 26 de enero de 2020. La joven acudió con su madre al servicio de Urgencias de Atención Primaria de Cruz de Humilladero, donde explicó que le faltaba el aire y que el dolor aumentaba al respirar. Los profesionales registraron una frecuencia cardiaca elevada y, ante la escasa mejoría tras la medicación inicial, la derivaron al Hospital Virgen de la Victoria.

En Urgencias del hospital, la paciente volvió a referir dolor costal y problemas respiratorios. Tras la exploración se le dio el alta con un diagnóstico de dolor costal de tipo mecánico y un tratamiento farmacológico para aliviar las molestias.

2 de febrero: un segundo hospital diagnostica una contractura

El 2 de febrero volvió a buscar asistencia, esta vez en el Hospital Valle del Guadalhorce. Presentaba dolor en el costado y en la zona dorsal derecha. Según los datos recogidos en el procedimiento judicial, fue atendida por la tarde y recibió el alta con un diagnóstico de contractura muscular.

Le indicaron tratamiento con analgésicos, antiinflamatorios y relajantes musculares, junto a medidas locales. Los síntomas persistieron, y cuatro días después se produjo el desenlace mortal.

6 de febrero: una parada cardiorrespiratoria en su domicilio

El 6 de febrero de 2020 la joven sufrió una parada cardiorrespiratoria en casa. Los sanitarios del 061 iniciaron maniobras de reanimación avanzada y sospecharon la posible existencia de un tromboembolismo pulmonar. A pesar de los esfuerzos realizados durante aproximadamente dos horas, falleció.

El estudio forense identificó procesos tromboembólicos en ambos hilios pulmonares y estableció la embolia pulmonar como causa de la muerte. Esta enfermedad se produce cuando un coágulo obstruye la circulación sanguínea en las arterias pulmonares.

El TSJA aprecia un error de diagnóstico y relación con el fallecimiento

La familia emprendió una reclamación por responsabilidad patrimonial. El SAS sostuvo en su recurso que los facultativos habían actuado de acuerdo con las manifestaciones clínicas y que, por la corta edad de la paciente, el cuadro podía resultar atípico. También discutió que pudiera establecerse con certeza cuándo se había originado el tromboembolismo.

Los magistrados no han aceptado esa posición. La Sala considera acreditado un error grave al atribuir los síntomas a problemas musculares y aprecia relación de causalidad entre la actuación sanitaria y el resultado. El fallo confirma la indemnización de 156.183,99 euros y los intereses legales correspondientes.

El caso recuerda la importancia de revisar síntomas persistentes o que empeoran y de contar con una valoración clínica adecuada, sin que una información periodística pueda sustituir el criterio de los profesionales sanitarios ante cada paciente.

Fuente principal: TSJA