Una investigación de la Guardia Civil contra la trata de seres humanos ha permitido liberar a 22 mujeres y detener a 19 personas en una operación desarrollada en varias provincias españolas, con registros también en Mijas (Málaga). La actuación, denominada operación Bonifaz, ha desarticulado una red asentada en Sevilla que presuntamente captaba a mujeres latinoamericanas con falsas ofertas de empleo y las obligaba después a ejercer la prostitución.
La Guardia Civil ha dado a conocer este lunes, 26 de octubre, el balance del operativo. Las 19 detenciones corresponden al conjunto de la investigación, que ha alcanzado a diferentes municipios de España; no todas se practicaron en Mijas.
Las engañaban con trabajos como cuidadoras de personas mayores
Según la investigación, los integrantes de la organización ofrecían a las mujeres puestos de trabajo en España para cuidar a personas de edad avanzada. La propia red asumía inicialmente los gastos del viaje, la documentación y el alojamiento para facilitar que las víctimas llegaran al país.
Pero una vez en España, los responsables les retiraban los pasaportes y les comunicaban que mantenían una supuesta deuda de unos 10.000 euros. Esa cantidad, presentada como consecuencia del viaje y la estancia, se utilizaba para presionarlas y obligarlas a ejercer la prostitución en viviendas controladas por la organización.
La Guardia Civil describe un sistema de coacciones e intimidaciones que incluía amenazas contra familiares de las mujeres en sus países de origen. Además, las víctimas eran trasladadas periódicamente entre diferentes inmuebles gestionados por la red y por otras organizaciones relacionadas. Los investigadores sostienen que estos cambios dificultaban la localización de las mujeres y podían aumentar la deuda que se les exigía.
La denuncia de una mujer que consiguió escapar puso en marcha la investigación
El caso comenzó a investigarse a finales de 2025, después de que una de las víctimas lograra escapar y relatara a los agentes lo que estaba sucediendo. Su testimonio permitió a la Guardia Civil reconstruir el funcionamiento de la organización y avanzar en la identificación de los inmuebles implicados.
La operación fue dirigida por especialistas de Policía Judicial de la Comandancia de Sevilla y se desarrolló en dos fases.
Dos fases, seis provincias y registros en Mijas
En la primera fase, a finales de septiembre, se realizaron seis entradas y registros en inmuebles de Sevilla, con actuaciones relacionadas en Gelves y Jerez de la Frontera. Esta parte del dispositivo terminó con 11 detenidos y la localización de 15 mujeres. Dos de ellas solicitaron protección inmediata en recursos de acogida de entidades especializadas.
En esos registros se intervinieron dos vehículos de alta gama, dispositivos de videovigilancia empleados para controlar los inmuebles, teléfonos, terminales de pago, documentación contable, presuntos contratos fraudulentos y 20.000 euros en efectivo.
La segunda fase, desarrollada en octubre, incluyó otros seis registros en Vigo, Mijas, Peñíscola y Alzira. En esta etapa se practicaron ocho detenciones y se localizó a otras siete mujeres. Los agentes intervinieron 7.780 euros en metálico, así como dispositivos electrónicos y documentación.
Con ambas fases, el balance asciende a 19 personas detenidas y 22 mujeres localizadas y liberadas del entramado investigado.
La investigación continúa abierta
Las personas arrestadas fueron puestas a disposición judicial por su presunta relación con delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, explotación sexual, agresión sexual y pertenencia a organización criminal, según el comunicado policial. Corresponderá a los tribunales determinar las responsabilidades que procedan.
Los investigadores todavía analizan la documentación incautada, por lo que no se descartan nuevas actuaciones. La Guardia Civil sitúa la operación dentro de su plan de actuación contra la trata de seres humanos.