Mijas (Málaga), 20 de julio de 2010. Juan Antonio Gómez Alarcón tenía 32 años y conocía la montaña. Era espeleólogo, montañero experimentado y estaba acostumbrado a realizar rutas por la Sierra de Mijas. Aquella mañana salió para una expedición y comunicó a su familia que regresaría en un par de días. Nunca volvió.
La última imagen: la estación de autobuses
Juan Antonio fue visto por última vez alrededor de las nueve y diez de la mañana en la estación de autobuses Mijas-Fuengirola. Se dirigía hacia la sierra. Según el testimonio familiar difundido años después, no llevaba consigo documentación ni teléfono móvil, algo que había explicado porque en las cuevas y zonas que frecuentaba no solía existir cobertura.
Cuando transcurrieron los días previstos sin que regresara, la familia empezó a preocuparse. La desaparición fue denunciada al tercer día.
Un gran dispositivo de búsqueda
Guardia Civil, Protección Civil, servicios de emergencias y numerosos voluntarios participaron en los rastreos. También se utilizaron medios aéreos y equipos especializados. A finales de julio de 2010 llegaron a participar alrededor de 160 personas en una de las jornadas de búsqueda.
El terreno complicaba enormemente el trabajo. La Sierra de Mijas reúne barrancos, zonas de difícil acceso y numerosas cavidades. Precisamente la experiencia de Juan Antonio hacía más desconcertante la ausencia de cualquier rastro claro.
La familia cuestionó la duración del operativo
Con el paso del tiempo, los familiares expresaron públicamente su desacuerdo con la duración de la búsqueda oficial. En 2026, su hermana Carmen explicó en RTVE que, según la familia, la búsqueda activa institucional tuvo una duración demasiado corta y que el expediente terminó archivado en 2012.
Eso no significó el final de la búsqueda familiar. Durante años se han mantenido campañas de difusión y llamamientos para obtener cualquier dato que permita esclarecer qué ocurrió.
Más de quince años sin una pista concluyente
SOS Desaparecidos continúa difundiendo el caso de Juan Antonio. La ficha de la asociación mantiene como fecha de desaparición el 20 de julio de 2010 y recuerda su condición de espeleólogo y montañero experimentado.
No existe una explicación demostrada sobre lo sucedido. Una caída, un accidente en una cavidad, una salida de la zona o la intervención de terceros han formado parte de las preguntas planteadas a lo largo de los años, pero ninguna hipótesis ha producido una respuesta definitiva.
La Sierra de Mijas guarda todavía el misterio
El caso de Juan Antonio es especialmente inquietante porque desapareció en un entorno que conocía bien y sin dejar el rastro que suele acompañar a un accidente de montaña. La ausencia de sus efectos personales y de restos identificados mantiene abiertas las dudas.
Más de quince años después, la familia continúa reclamando visibilidad. Mientras no exista una evidencia concluyente, Juan Antonio Gómez Alarcón sigue siendo una persona desaparecida y la Sierra de Mijas conserva una de las grandes incógnitas de la crónica negra malagueña.