Ayrshire (Escocia). Siete personas acusadas de causar daños en el complejo de golf Turnberry, propiedad de Donald Trump, afrontan una agravante por una supuesta conexión terrorista, según la acusación presentada por la Fiscalía escocesa.
Los hechos se remontan a marzo de 2025, cuando el campo y parte de sus instalaciones fueron objeto de pintadas, daños en el césped y otros actos vandálicos vinculados a una protesta propalestina.
La acusación habla de una conexión con Palestine Action
Los procesados están vinculados a Palestine Action, organización posteriormente prohibida en Reino Unido bajo la legislación antiterrorista. La acusación no les imputa formalmente un delito de terrorismo, pero sostiene que los daños estuvieron agravados por una conexión de esa naturaleza.
Esa calificación podría traducirse en condenas más severas si finalmente son declarados culpables. Los acusados tendrán que comparecer ante la Justicia escocesa mientras continúa el debate legal sobre la prohibición del grupo.
Daños en el campo, edificios y sistemas de riego
La Fiscalía atribuye a los acusados pintadas políticas, daños en zonas de juego, afectación de sistemas de riego y el uso de productos para deteriorar el césped. La defensa y colectivos de apoyo cuestionan que este tipo de hechos deba recibir tratamiento antiterrorista.
El proceso sigue abierto y será el tribunal quien determine la responsabilidad individual de cada acusado y el alcance de la agravante planteada por la acusación.