Berlín investiga una grave brecha de seguridad después de que el grupo de ransomware Rhysida asegurase haber robado 5,79 terabytes de información perteneciente a organismos públicos de la capital alemana. Entre los datos que los atacantes dicen haber obtenido figuran contratos, correos electrónicos, números de teléfono, contraseñas y documentación clasificada.
Una filtración de enorme volumen
Los responsables del ataque aseguran disponer de alrededor de 46.500 contratos y una gran cantidad de comunicaciones internas. La información ha sido anunciada para su venta mediante una subasta en la que el grupo reclama un pago inicial en criptomonedas.
Las autoridades berlinesas trabajan para determinar qué sistemas fueron comprometidos y cuál es el alcance real de la extracción. La prioridad inmediata es identificar la información sensible potencialmente expuesta y cerrar cualquier vía de acceso que pueda seguir activa.
Berlín rechaza pagar a los extorsionadores
El Gobierno de la ciudad-estado ha dejado claro que no piensa someterse al chantaje. La estrategia pública pasa por contener la intrusión, recuperar los sistemas afectados y colaborar con los especialistas en ciberseguridad y las fuerzas policiales sin financiar a los atacantes.
La negativa a pagar forma parte de una política cada vez más extendida entre administraciones públicas, que advierten de que los rescates alimentan económicamente a las organizaciones criminales y no garantizan ni la recuperación de los datos ni su eliminación.
Las elecciones, fuera de los sistemas afectados
Uno de los puntos más sensibles es la proximidad de las elecciones de la ciudad-estado previstas para septiembre. Las autoridades han señalado, sin embargo, que la infraestructura electoral no se encuentra entre los sistemas comprometidos y que el proceso electoral permanece protegido.
Aun así, la posible exposición de documentos internos, credenciales y comunicaciones obliga a revisar accesos, renovar contraseñas y analizar si los datos robados pueden utilizarse para nuevos fraudes, suplantaciones o ataques dirigidos.
Rhysida, un nombre conocido en los ataques internacionales
Rhysida opera desde 2023 y se le atribuyen centenares de ataques contra instituciones públicas, centros sanitarios, empresas y organizaciones de diferentes países. Entre los objetivos que se le han relacionado figuran organismos gubernamentales y entidades de gran relevancia internacional.
El funcionamiento de estos grupos suele combinar el cifrado de sistemas con la extracción previa de información. De esta manera, incluso cuando la víctima consigue restaurar sus servidores, los atacantes mantienen la amenaza de publicar o vender los archivos robados.
Una investigación abierta
Los equipos técnicos siguen analizando el incidente y todavía no existe un inventario definitivo de todos los documentos afectados. El volumen anunciado por los atacantes convierte el caso en uno de los incidentes de ciberseguridad pública más importantes conocidos recientemente en Alemania.
La investigación deberá aclarar cómo se produjo la entrada, cuánto tiempo permanecieron los intrusos dentro de la red y si toda la información que el grupo asegura poseer procede realmente de los sistemas berlineses. Mientras tanto, las autoridades mantienen su negativa a negociar con los extorsionadores.