CALLOSA DE SEGURA (ALICANTE). La Guardia Civil ha detenido a un matrimonio de 59 y 66 años acusado de mantener un sistema de captación y explotación sexual de mujeres en un establecimiento de Callosa de Segura. La investigación permitió liberar a dos víctimas y localizar a una tercera, mientras el análisis del material intervenido ha sacado a la luz hasta medio centenar de identidades que podrían estar relacionadas con el caso.
La actuación comenzó después de que una de las mujeres lograra pedir ayuda a través de un conocido, que alertó al 112. Cuando los agentes llegaron al establecimiento, la víctima explicó que había sido captada mediante una falsa oferta de trabajo como camarera y que, una vez en el local, se encontró sin documentación, sin dinero y sin una alternativa real para marcharse.
Una falsa oferta de trabajo como método de captación
Según la investigación, la mujer habría recibido la promesa de un empleo, un sueldo y alojamiento. Sin embargo, al llegar al establecimiento se le comunicó que debía ejercer la prostitución. Los investigadores sostienen que permanecía sometida a un fuerte control y sin libertad de movimientos, además de reclamar cantidades económicas que no le eran abonadas.
Tras las primeras diligencias, el caso pasó al Equipo Mujer-Menor de la Comandancia de Alicante. Con autorización judicial se registró el inmueble, una edificación aislada junto a una carretera interurbana que funcionaba como bar en la planta baja y como vivienda en la parte superior.
30.000 euros y documentación intervenida
Durante el registro fueron detenidos los dos responsables del negocio y se localizó a una segunda mujer que, de acuerdo con la Guardia Civil, confirmó una situación de explotación similar. Los agentes intervinieron unos 30.000 euros en efectivo, seis teléfonos móviles, un ordenador portátil y documentación en la que figuraban anotaciones de tarifas y servicios.
El estudio inicial de ese material permitió identificar a una tercera víctima, que también ha recibido asistencia especializada. Los investigadores continúan examinando la documentación porque han aparecido aproximadamente medio centenar de identidades que podrían corresponder a otras posibles víctimas.
Ingreso en prisión provisional
El matrimonio está investigado por delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual y detención ilegal. Ambos fueron puestos a disposición de la Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Orihuela, que acordó su ingreso en prisión provisional.
Las mujeres localizadas han sido derivadas a recursos especializados de atención a víctimas de trata. La investigación policial continúa centrada en determinar el alcance real de la actividad y comprobar cuántas de las personas identificadas en el material intervenido pudieron encontrarse en una situación semejante.