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El Caso, noticias nacionales de sucesos con origen en Málaga

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Crónica Negra

El incendio de los calabozos de Málaga que acabó con siete muertos en la Comisaría Provincial

El 27 de diciembre de 2002, un incendio en los calabozos de la Comisaría Provincial de Málaga dejó siete inmigrantes muertos y varios heridos. El caso abrió una fuerte polémica por el hacinamiento, las medidas antiincendios y la gestión del suceso.

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Málaga arrastra en su hemeroteca de sucesos uno de los episodios más duros de comienzos de siglo: el incendio de los calabozos de la Comisaría Provincial, una tragedia que terminó con siete muertos y que abrió una larga polémica sobre la seguridad, la atención a los detenidos y las condiciones en las que se produjo el siniestro.

Los hechos se desencadenaron en la noche del 27 de diciembre de 2002, apenas un día después de que una patera fuese interceptada frente a la costa malagueña. Parte de sus ocupantes, todos de origen marroquí, fueron trasladados a los calabozos de la Comisaría Provincial de Málaga mientras se tramitaban las diligencias previas a su devolución.

En uno de esos calabozos quedaron reunidos varios de los inmigrantes interceptados junto a al menos uno de los hombres que, según la investigación policial de entonces, estaba relacionado con el traslado irregular de la expedición. Fue en ese contexto cuando se originó el fuego dentro de la celda.

Un incendio intencionado dentro del calabozo

Las primeras investigaciones apuntaron a que el incendio fue intencionado y que comenzó al prenderse fuego a mantas o colchones en el interior del calabozo. La situación se volvió crítica en cuestión de segundos. El humo se extendió con enorme rapidez y convirtió la celda en una trampa mortal.

Aunque la puerta llegó a abrirse y varios detenidos consiguieron salir, el humo, la temperatura y la desorientación impidieron que todos pudieran escapar a tiempo. El balance inicial ya fue gravísimo, pero con el paso de las horas y de los días la tragedia fue aumentando.

Siete fallecidos y varios heridos graves

En total, siete inmigrantes perdieron la vida como consecuencia del incendio. Algunos fallecieron en el mismo lugar y otros murieron posteriormente en centros hospitalarios a los que fueron trasladados con quemaduras y lesiones respiratorias muy severas. Varios heridos quedaron ingresados en estado grave en hospitales de Málaga y Sevilla.

Uno de los fallecidos murió días después en la UVI del Hospital Clínico Universitario como consecuencia de las graves lesiones respiratorias y quemaduras sufridas en el incendio. La evolución de los heridos fue elevando progresivamente el balance mortal hasta las siete víctimas.

Las deficiencias que quedaron bajo investigación

A partir de ahí comenzó una segunda historia: la de la investigación y la de las responsabilidades. El caso desató una fuerte controversia por las condiciones de seguridad de los calabozos y por la gestión del siniestro.

Un informe pericial incorporado posteriormente a la causa señaló múltiples deficiencias. Entre ellas figuraban la ausencia de un plan de evacuación acreditado, carencias en la formación del personal para responder a un incendio y problemas con el alumbrado de emergencia. También se cuestionó que no se realizaran simulacros con la periodicidad prevista.

La tragedia tuvo además una dimensión humana especialmente dura. Algunas de las víctimas tardaron días en ser identificadas y sus familias, muchas de ellas lejos de España, quedaron atrapadas en un proceso lento y doloroso para conocer qué había ocurrido con sus parientes.

Interior terminó indemnizando a las familias

Con el paso de los años, el caso no desapareció. La presión de organizaciones sociales y el análisis posterior de lo sucedido llevaron a que el Ministerio del Interior resolviera indemnizar a los familiares de los siete fallecidos.

La resolución conocida en 2006 reconocía más de 200.000 euros en indemnizaciones y asumía deficiencias relevantes en las condiciones de prevención y vigilancia: medidas antiincendios inadecuadas, insuficiencia de personal de servicio y una concentración excesiva de detenidos en la celda.

Una tragedia que permanece en la memoria de Málaga

Más de dos décadas después, el incendio de los calabozos de Málaga sigue siendo uno de los sucesos más duros de la historia reciente de la ciudad. No solo por las siete muertes, sino porque retrató con crudeza una cadena de fallos que acabó convirtiendo una dependencia policial en el escenario de una catástrofe.

Hoy, el caso permanece en la memoria de Málaga como una de esas tragedias que marcaron una época y que todavía obligan a mirar de frente a una pregunta incómoda: cómo pudo ocurrir algo así dentro de una comisaría.

Fuentes consultadas

Hemeroteca de El País, documentación judicial y policial de la época e informaciones posteriores sobre las indemnizaciones reconocidas por el Ministerio del Interior.