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El Caso, noticias nacionales de sucesos con origen en Málaga

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Crónica Negra

El crimen del bar Montserrat en El Perchel: un asesinato de 1991 que llegó al Tribunal Supremo

Juan Antonio Peral Verdugo murió apuñalado en El Perchel en 1991. El Supremo revisó la condena en 1993 y fijó 26 años y nueve meses de reclusión.

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Una invitación a tomar café en el bar Montserrat de la calle Ancha del Carmen, en El Perchel, acabó convertida en uno de los asesinatos de barrio más documentados de la Málaga de comienzos de los noventa. El 24 de septiembre de 1991 murió Juan Antonio Peral Verdugo, de 32 años, tras un ataque con arma blanca. La causa alcanzó posteriormente el Tribunal Supremo, que el 14 de diciembre de 1993 dictó una nueva sentencia.

El encuentro de la mañana del 24 de septiembre

Según la sentencia judicial, el agresor y la víctima eran conocidos y vecinos, con conflictos previos. La resolución describe que el acusado invitó al otro hombre a un café en el bar Montserrat, situado en la calle Ancha del Carmen. El encuentro terminó en un ataque con cuchillo que comenzó dentro del establecimiento y continuó cuando la víctima trató de escapar.

La crónica policial publicada el propio 24 de septiembre identificaba al fallecido como Juan Antonio Peral Verdugo y al sospechoso como Francisco Domínguez Berrocal, de 59 años. Las resoluciones accesibles a través de repertorios jurisprudenciales anonimizan los nombres y presentan una reconstrucción judicial más precisa de los hechos.

La agresión comenzó cuando la víctima tomaba café

Los hechos probados de la Audiencia Provincial, reproducidos en la sentencia del Supremo, describen un primer ataque cuando la víctima estaba en la barra del bar. El hombre intentó escapar, pero recibió más cuchilladas en la persecución hasta caer en la esquina de la calle Malpica con Angosta del Carmen.

La reconstrucción judicial habla de una primera puñalada y otras cuatro, y no de cuatro en total como figuraba en el balance de la primera noticia policial. Las heridas causaron una hemorragia mortal. Este contraste entre la información de la jornada y la sentencia final es esencial para contar la historia con rigor.

Las disputas previas y la entrega en comisaría

La sentencia recogió enfrentamientos anteriores entre ambos vecinos. El acusado afirmaba que la víctima le había sustraído objetos de su domicilio y exigido dinero. Esos antecedentes quedaron incorporados al relato judicial, pero no justificaron el homicidio. Tras los hechos, el acusado se dirigió a dependencias policiales y relató lo sucedido.

La Audiencia Provincial condena y el Supremo revisa la pena

La Audiencia Provincial de Málaga dictó sentencia el 14 de octubre de 1992 por asesinato. El condenado recurrió ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo, que resolvió el 14 de diciembre de 1993.

El Alto Tribunal mantuvo la calificación de asesinato con alevosía y rechazó la atenuante de arrebato u obcecación, pero consideró procedente apreciar la atenuante de arrepentimiento espontáneo, conforme a la normativa y a los criterios jurisprudenciales de la época, por haberse presentado ante la Policía y relatado los hechos.

Al estimar parcialmente la casación, dictó una segunda sentencia que fijó una pena de 26 años y nueve meses de reclusión mayor, con las accesorias previstas entonces. No fue una absolución: la revisión modificó la respuesta penal manteniendo la condena por asesinato.

El Perchel y la memoria de sus calles

El interés del caso no está solo en su gravedad. Sus escenarios son localizaciones concretas de Málaga: Ancha del Carmen, el bar Montserrat, calle Malpica y Angosta del Carmen. El expediente permite seguir el paso de un conflicto vecinal a un proceso penal que acabó en una resolución del Supremo dos años después.

Fuente judicial: Tribunal Supremo, Sala Segunda, sentencia del 14 de diciembre de 1993, recurso 1095/1992. Hemeroteca: Servimedia, 24 de septiembre de 1991.