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El Caso, noticias nacionales de sucesos con origen en Málaga

EDICIÓN NACIONALMálaga, origen de la noticia

Crónica Negra

La madre de Nacho publica una carta un mes después del crimen de Barcenillas: «El odio no es el camino»

Laura Varela publica «Un mes sin Nacho», una carta en la que pide justicia por su hijo, asesinado en Barcenillas, rechaza el odio y exige respuestas sobre el caso.

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Un mes después del asesinato de Nacho en Málaga, su madre, Laura Varela, ha hecho pública una nueva carta en la que recuerda cómo era su hijo, reclama justicia y exige respuestas sobre las circunstancias que permitieron el crimen. El texto, titulado «Un mes sin Nacho» y difundido este domingo 18 de octubre, contiene además una petición expresa para que la tragedia no se convierta en una excusa para el racismo, la confrontación política o la difusión de las imágenes de los últimos momentos del joven.

Nacho tenía 20 años cuando fue tiroteado el 18 de septiembre en la zona de Barcenillas, en Málaga capital. La investigación policial desarrollada después del ataque apuntó a que había sido confundido por los agresores con una persona vinculada a bandas criminales, pese a que el joven no tenía relación conocida con ese entorno. Tres investigados ingresaron en prisión provisional, comunicada y sin fianza por decisión judicial. La instrucción de la causa continúa y no existe una condena firme por estos hechos.

La nueva carta no es el primer pronunciamiento de Laura: EL CASO MÁLAGA publicó en septiembre un comunicado de su madre en defensa de la memoria de Nacho. Ahora, al cumplirse exactamente un mes de su muerte, el escrito se detiene con mayor amplitud en la vida del joven, el duelo familiar y las responsabilidades que su madre considera necesario examinar.

Una carta para recordar al joven que buscaba trabajo y quería seguir estudiando

En «Un mes sin Nacho», Laura recuerda a su hijo como un muchacho trabajador, cariñoso, amante de la música y de los animales. Explica que había tenido varios empleos para disponer de mayor independencia, que estaba buscando otro trabajo y que esperaba las listas de admisión de un ciclo de grado medio. Sus proyectos personales y académicos quedaron truncados con el tiroteo.

La madre aporta también un detalle relevante para comprender la confusión que rodeó al asesinato: Nacho llevaba una bandolera con currículums, objetos personales y una pluma de adrenalina que utilizaba por precaución ante una alergia alimentaria grave. Según relata ella misma, los atacantes creyeron que el joven llevaba un arma y que pertenecía a una organización rival. Esta interpretación debe atribuirse a su relato y a las líneas de investigación conocidas, no a una sentencia judicial.

El contraste entre lo que los agresores habrían imaginado y lo que el joven llevaba realmente centra uno de los pasajes más dolorosos del texto. No estaba participando en una actividad delictiva. Su madre describe la vida ordinaria de un chico que buscaba trabajo, quería formarse y mantenía una estrecha relación con su familia y sus amistades.

«El odio no es el camino»: el rechazo de Laura a señalar el origen de los sospechosos

La madre distingue entre exigir responsabilidades penales y utilizar la muerte de Nacho para alimentar prejuicios. En el documento rechaza que la nacionalidad o el color de piel de los investigados se conviertan en el centro del debate público. Su mensaje es que deben responder quienes hayan participado en el asesinato y que no puede culpabilizarse de los hechos a colectivos enteros.

La frase «El odio no es el camino» resume uno de los argumentos de la carta. Laura también relata el daño que le han provocado los comentarios publicados en internet por personas que desconocen a su hijo y las circunstancias del procedimiento. Frente a ellos, defiende una respuesta que combine justicia, respeto a la memoria de Nacho y rechazo a la estigmatización.

La carta pide igualmente que nadie utilice el caso para obtener rédito político o estimular el enfrentamiento social. Se trata de una posición expresada por la propia madre, que no equivale a una valoración institucional de los hechos.

La petición de no compartir el vídeo del joven herido

Otra de las partes centrales del escrito se refiere a la circulación por redes sociales y a la emisión en televisión de imágenes de Nacho después de recibir los disparos. Laura denuncia el sufrimiento añadido que esa exposición ha causado a su familia y pide no reenviar el vídeo y denunciar su difusión cuando aparezca en plataformas digitales.

La madre agradece la reacción de entidades y profesionales que cuestionaron públicamente la divulgación de esas imágenes, entre ellos el Consejo Audiovisual de Andalucía, la Asociación de la Prensa de Málaga y organizaciones profesionales del periodismo. El llamamiento trasciende el caso concreto y plantea una cuestión de responsabilidad informativa: el interés público sobre un crimen no exige reproducir los momentos de sufrimiento de la víctima.

EL CASO MÁLAGA no incorpora esas imágenes a esta noticia. La descripción del ataque y de sus consecuencias se limita a los datos necesarios para entender el procedimiento y la reclamación de la familia.

Exige explicaciones sobre los antecedentes de uno de los investigados

La carta también incluye una pregunta concreta dirigida a las autoridades judiciales: por qué uno de los sospechosos no había ingresado en prisión tras una investigación anterior por una presunta tentativa de homicidio. Laura pide que se expliquen las decisiones adoptadas en aquel procedimiento y las circunstancias que permitieron que esa persona estuviera en libertad antes del asesinato de su hijo.

Este antecedente ya había sido objeto de una información de EL CASO MÁLAGA sobre una detención practicada en Marbella en 2025, relacionada, según las informaciones disponibles, con un plan criminal que no llegó a consumarse. La petición de la madre no establece por sí sola que existiera una actuación irregular: determinar las razones jurídicas de una medida cautelar anterior exige conocer las resoluciones y el estado de aquella causa.

Su reclamación se extiende a los poderes públicos, cada uno dentro de sus competencias. Solicita mayor capacidad para combatir el narcotráfico y las organizaciones criminales y reclama una reflexión sobre el impacto de la violencia armada en Málaga. También cuestiona el crecimiento urbano, la especulación y la proliferación de pisos turísticos, porque considera que una gestión insuficiente puede facilitar espacios de refugio a grupos delictivos. Son valoraciones de Laura expresadas en la carta, no una conclusión policial que haya establecido una relación causal entre el alojamiento turístico y este asesinato.

El crimen del 18 de septiembre y la situación judicial de los tres investigados

El asesinato se produjo el viernes 18 de septiembre de 2026, alrededor de las 11:40 horas, cuando Nacho se encontraba sentado en un banco de la zona de Barcenillas, cerca de su domicilio. Tres hombres se aproximaron y se produjeron varios disparos. El joven, herido de gravedad, logró llegar a un establecimiento cercano para pedir auxilio, pero falleció después en un hospital.

La Policía Nacional desarrolló la investigación bajo la denominada operación Brown. Las actuaciones permitieron detener a tres sospechosos, el último de ellos localizado aquella misma noche en Fuengirola. El órgano judicial de guardia decretó para los tres prisión provisional, comunicada y sin fianza, investigados inicialmente por un presunto delito de homicidio. Posteriormente, la instrucción quedó en manos de la plaza número 7 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Málaga.

La hipótesis de una identificación equivocada de la víctima fue adquiriendo importancia durante la investigación. Nacho carecía de vinculación conocida con el crimen organizado y la Policía trabajó con la posibilidad de que los autores creyeran estar ante otra persona. La investigación deberá concretar el motivo real del ataque, la participación atribuida a cada investigado y las circunstancias en las que se produjo la confusión. La situación judicial fue recogida por EL CASO MÁLAGA tras la decisión del tribunal.

El duelo de su madre: los gestos cotidianos que ya no volverán

La parte más personal de la carta se centra en la ausencia de Nacho dentro de su propia casa. Laura explica que a veces cree reconocer el ruido de su ciclomotor cuando vuelve al garaje, como si su hijo fuese a entrar de nuevo. También cuenta que Martín, el perro de la familia, se ha instalado en el dormitorio del joven.

Habla de los amigos de Nacho, de sus estudios musicales y de la ayuda que ha recibido de familiares, vecinos y compañeros de trabajo. Agradece a los policías que participaron en la investigación, a quienes auxiliaron al joven tras el tiroteo y a los sanitarios que intentaron salvarle la vida. La madre reconoce que necesita apoyo profesional y familiar para afrontar la pérdida.

El escrito menciona asimismo a otras familias que han perdido a un hijo y que quizá no cuentan con una red de ayuda similar. Ese reconocimiento introduce una dimensión más amplia que la estrictamente judicial: el impacto de la violencia continúa cuando las investigaciones y las noticias dejan de ocupar las portadas.

Justicia, seguridad y convivencia en Málaga

La difusión de esta nueva carta llega después de los actos de recuerdo y las concentraciones vecinales celebrados en Barcenillas y Capuchinos durante las semanas posteriores al crimen. En esas movilizaciones se reclamó mayor seguridad y se rechazó la violencia, al tiempo que familiares y vecinos recordaron la personalidad y los proyectos de Nacho.

En la carta del primer mes, su madre vuelve a unir esas reivindicaciones: que el procedimiento esclarezca lo sucedido, que las administraciones evalúen sus medios frente a las bandas criminales y que la memoria de su hijo no se convierta en instrumento de confrontación. El texto no comunica una nueva resolución judicial ni una detención adicional. La novedad es el testimonio público de Laura Varela y el contenido de las demandas que formula.

La carta «Un mes sin Nacho» puede consultarse en su publicación original firmada por Laura Varela en EL ESPAÑOL de Málaga.