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El Caso, noticias nacionales de sucesos con origen en Málaga

EDICIÓN NACIONALMálaga, origen de la noticia

Málaga

Un usuario amenaza a una administrativa y una médica en el centro de salud de Churriana y provoca una protesta

El Sindicato Médico de Málaga denuncia insultos y amenazas a una administrativa y una médica del centro de salud de Churriana. Los profesionales se han concentrado este viernes.

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El Sindicato Médico de Málaga (SMM) ha denunciado un nuevo episodio de amenazas e insultos contra profesionales sanitarios, ocurrido el viernes 16 de octubre en el centro de salud de Churriana, en Málaga capital. Según la nota de prensa remitida a EL CASO MÁLAGA y fechada este viernes 23 de octubre, un usuario se dirigió de forma amenazante a una trabajadora del área de Admisión, profirió insultos y mantuvo su actitud ante una médica y una enfermera que salieron de sus consultas para intentar calmarlo.

El incidente se originó por una cita telefónica. El hombre aseguraba que había recibido cuatro llamadas desde un número privado y reprochaba al centro que no hubiese podido identificar al remitente. El episodio provocó la interrupción momentánea de la asistencia que prestaban otras profesionales. Ante lo ocurrido, trabajadores del centro de salud se han concentrado durante la mañana de este viernes 23 de octubre para expresar su rechazo a las agresiones verbales y reclamar más seguridad.

Las llamadas de un número privado, origen de la discusión

De acuerdo con el relato difundido por el SMM, los hechos comenzaron hacia las 17:30 horas del viernes 16 de octubre. Un usuario entró en el centro de salud y se dirigió directamente al mostrador de Admisión, donde una administrativa atendía a los pacientes. El hombre elevó la voz y protestó porque, según manifestó, había recibido cuatro llamadas de un número privado relacionadas, a su juicio, con la cita telefónica que tenía prevista con su médica.

El usuario sostuvo que esas llamadas eran ilegales por proceder de un número oculto y explicó que por esa razón no las había contestado. Esa afirmación forma parte de sus protestas, tal como las reproduce el comunicado del sindicato: la nota de prensa no establece que el uso de un número privado constituyera ninguna irregularidad legal.

Durante su reclamación exigió que le explicaran dónde estaba su doctora y reclamó hablar con ella. La administrativa le informó de que la facultativa no se encontraba en el centro en ese momento. Lejos de tranquilizarse, siempre según el SMM, el usuario preguntó quién lo había llamado y continuó gritando.

Amenazas de denuncia, insultos y gestos obscenos

La organización sindical señala que el hombre solicitó una hoja de reclamaciones, anunció que denunciaría a la administrativa y le dijo que, como consecuencia, perdería su puesto de trabajo. Otro usuario que presenció la escena le recriminó su comportamiento, pero, de acuerdo con la misma versión, el hombre mantuvo los insultos y realizó gestos obscenos.

La gravedad del episodio se aprecia especialmente en una de las frases que el sindicato atribuye al usuario, pronunciada en referencia a la profesional de Admisión: «A esa no le he pegado porque es una mujer, si hubiera sido un hombre seguro que le hubiera partido la cara». La amenaza verbal es uno de los hechos destacados por el SMM para denunciar las condiciones de inseguridad a las que, a su juicio, se enfrenta el personal sanitario.

El comunicado no describe que el usuario llegara a golpear a ninguna trabajadora ni informa de lesiones físicas causadas durante este incidente. Los hechos denunciados consisten en insultos, amenazas y otros comportamientos intimidatorios.

Una médica y una enfermera tuvieron que interrumpir sus consultas

La intensidad de los gritos llevó a una médica y una enfermera a salir de sus respectivas consultas, donde estaban atendiendo a pacientes. Ambas intentaron intervenir para rebajar la tensión y ofrecer una solución a la reclamación planteada por el hombre.

Sin embargo, la nota sindical afirma que el usuario continuó insultando a los profesionales y también dirigió expresiones ofensivas contra el sistema sanitario, el funcionamiento del Servicio Andaluz de Salud (SAS) y las personas inmigrantes. El comportamiento denunciado persistió durante la intervención de las trabajadoras hasta que el usuario abandonó finalmente el edificio.

La organización médica considera que situaciones como esta dificultan la atención normal de los pacientes y sitúan a los trabajadores en un escenario de intimidación mientras desempeñan sus funciones. La información facilitada no especifica si se avisó a la Policía, si se presentó denuncia formal o si existe alguna actuación judicial vinculada con los hechos de Churriana; por tanto, no consta en la documentación recibida una detención ni una investigación penal.

Concentración este viernes en el centro de salud de Churriana

La respuesta pública de los trabajadores llegó este viernes 23 de octubre, cuando, según el comunicado del SMM, compañeros del centro sanitario se concentraron para rechazar lo ocurrido el día 16. El sindicato explica que el propósito de la protesta es denunciar el aumento de comportamientos agresivos contra quienes trabajan en Atención Primaria y animar a los facultativos a denunciar los incidentes que sufran.

Para la organización, las discrepancias sobre citas o la atención recibida no justifican amenazas, faltas de respeto ni comportamientos intimidatorios contra el personal. En la nota remitida, el sindicato insiste en que los profesionales están cumpliendo su labor y no deben soportar agresiones de ningún tipo.

El sindicato habla de casi 50 agresiones a médicos en Málaga durante 2026

El caso de Churriana no se presenta como un episodio aislado en las comunicaciones del SMM. La organización afirma en su nota del 23 de octubre que los casos de agresiones a médicos en la provincia de Málaga se aproximan ya a medio centenar en lo que va de 2026. Se trata de un balance sindical y el comunicado no incorpora un desglose actualizado de episodios físicos y verbales, ni especifica cuántos han dado lugar a denuncia policial o resolución judicial.

El propio EL CASO MÁLAGA informó días atrás de las amenazas de muerte denunciadas por una médica del centro de salud de Ciudad Jardín, durante una consulta en la que una paciente exigía una derivación preferente. Aquella información, publicada el 19 de octubre, recogía un balance aportado por el sindicato de 47 agresiones físicas y verbales contabilizadas durante 2026. Esa cifra anterior ayuda a contextualizar la expresión «casi una cincuentena» utilizada ahora, sin asumir que ambos comunicados empleen necesariamente idénticos criterios de recuento.

Reclaman cámaras y vigilantes de seguridad

Ante la reiteración de incidentes, el Sindicato Médico de Málaga vuelve a reclamar a la Administración la instalación de cámaras y la presencia de vigilantes de seguridad en los centros de salud, además de medidas de protección para los trabajadores. Su petición está dirigida a reforzar la prevención y la capacidad de respuesta frente a situaciones de amenaza o violencia en los centros sanitarios.

El comunicado no aporta una respuesta del SAS a esta reclamación concreta ni confirma nuevas medidas acordadas a raíz de lo ocurrido en Churriana. La concentración y las demandas de seguridad son, por ahora, las actuaciones comunicadas por el sindicato.

La información disponible permite reconstruir las circunstancias de la protesta y del altercado verbal denunciado, pero no determinar consecuencias policiales o judiciales que no figuran en la nota. El respeto a la presunción de inocencia y la distinción entre denuncia sindical y hecho judicialmente acreditado siguen siendo necesarios al informar sobre este tipo de episodios.

Fuente: Sindicato Médico de Málaga (SMM)