Dos personas han sido detenidas en la provincia de Málaga en el marco de una operación de la Guardia Civil contra una organización que habría vendido aceite de oliva de calidad inferior como si fuera virgen extra ecológico. La investigación, denominada operación Oretania, se ha saldado con 12 arrestos y apunta a un beneficio ilícito superior a cuatro millones de euros desde enero de 2023.
La actuación se dio a conocer este lunes 26 de octubre en Jaén, provincia en la que se situaba el principal centro de actividad del entramado. Los arrestos se distribuyen entre Jaén, con ocho; Málaga, con dos; Córdoba, con uno, y Madrid, con otro. También se han realizado registros en inmuebles de la provincia malagueña, aunque la información difundida hasta ahora no identifica los municipios concretos en los que se desarrollaron esas actuaciones.
El aceite no viajaba a Portugal, aunque los papeles decían lo contrario
La clave de la investigación está en un circuito de compraventa que, según la Guardia Civil, solo existía en la documentación. La organización habría simulado la adquisición de aceite de oliva virgen en almazaras y cooperativas españolas a través de dos empresas portuguesas controladas por integrantes de la propia trama.
Sin embargo, el producto no llegaba a salir de España. Permanecía almacenado mientras facturas, contratos y documentos de transporte falsificados daban apariencia de legalidad a operaciones internacionales que no se habían realizado. Los investigadores atribuyen a varios empresarios del transporte por carretera colaboración en esa documentación.
El paso siguiente consistía en aparentar la importación de aceite de oliva virgen extra ecológico desde Portugal hacia una sociedad situada en Jaén. De acuerdo con las pesquisas, lo que se encontraba realmente en las instalaciones era un aceite de menor categoría. Así, mediante empresas interpuestas y la alteración de los documentos, se atribuía al producto una calidad superior a la que le correspondía y se obtenía un mayor margen económico al venderlo.
Más de siete millones de kilos bajo sospecha
Los cálculos de los investigadores sitúan el volumen de aceite afectado por el presunto fraude en más de siete millones de kilogramos desde principios de 2023. No se trata de la cantidad inmovilizada ahora, sino del volumen que habría pasado por el circuito comercial investigado durante estos años.
Las sospechas surgieron después de que la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en Jaén comunicara irregularidades en operaciones de compraventa realizadas por un operador del sector. Aquella alerta dio paso a una investigación sobre la procedencia, las operaciones documentadas y la categoría con la que se comercializaba el aceite.
La diferencia entre aceite de oliva virgen y aceite de oliva virgen extra ecológico no es un simple cambio de nombre: son denominaciones sujetas a requisitos de calidad, producción y control. Precisamente la posible utilización fraudulenta de esa categoría es el objeto de las diligencias. Las informaciones oficiales disponibles no permiten afirmar que todo el aceite investigado fuera tóxico ni identificar marcas concretas afectadas.
Catorce registros y más de un millón de kilos inmovilizados
La Guardia Civil ha practicado 14 registros en inmuebles relacionados con la investigación en las provincias de Jaén, Córdoba y Málaga. Entre las instalaciones inspeccionadas figuran tres fábricas oleícolas vinculadas al caso.
Inspectores de calidad agroalimentaria de la Junta participaron en la toma de muestras y en la inmovilización de 34 depósitos que contenían más de un millón de kilos de aceite. La medida responde a incumplimientos de las exigencias de trazabilidad y seguridad alimentaria señalados durante las inspecciones.
En los registros también fueron intervenidos más de 70.000 euros en efectivo, vehículos de alta gama, relojes, joyas y otros artículos de lujo cuyo valor conjunto supera el millón de euros. Los investigadores examinan el posible destino de los beneficios obtenidos por el entramado.
Investigación judicial abierta
Los doce detenidos son investigados por su presunta participación en delitos de fraude alimentario, falsedad documental, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. La operación está dirigida por el Tribunal de Instancia número 2 de Martos (Jaén) y ha sido desarrollada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Jaén, con colaboración de los inspectores autonómicos y apoyo de distintas unidades del cuerpo.
Las diligencias no se dan por concluidas: los agentes también han detectado posibles irregularidades tributarias que siguen siendo examinadas. No se han facilitado por el momento datos sobre la identidad de los dos arrestados en Málaga, sus responsabilidades individuales dentro de la organización o las medidas judiciales adoptadas respecto a ellos. La condición de investigados no implica una condena.
Un fraude que afecta a compradores y productores
Más allá de la investigación penal, el mecanismo descrito supone una posible distorsión de la competencia para los productores que cumplen las exigencias del aceite virgen extra ecológico. Quien adquiere un producto con esa denominación paga por unas características y controles específicos; si la calidad declarada no se corresponde con la real, el perjuicio alcanza tanto al comprador como a los operadores que sí respetan la normativa.
En la presentación de la operación, el subdelegado del Gobierno en Jaén, Manuel Fernández, defendió la importancia de proteger la trazabilidad del aceite y el trabajo de los productores. Desde la investigación se ha insistido también en que las actuaciones se refieren a un operador concreto, sin extender las sospechas al conjunto del sector oleícola.
Información comunicada el 26 de octubre de 2026 por la Guardia Civil y la Subdelegación del Gobierno en Jaén. Datos de la comparecencia recogidos por Europa Press.