VILLENA / SAX (ALICANTE). La investigación sobre el robo del Tesoro de Villena ha incorporado un nuevo dato relevante: las placas de matrícula utilizadas por los asaltantes habrían sido sustraídas esa misma noche en Sax, a unos 12 kilómetros del museo.
Las pesquisas apuntan a la participación de al menos seis personas que se desplazaron en dos vehículos de alta gama. Las matrículas robadas pueden convertirse en una pieza importante para reconstruir el itinerario seguido antes y después del asalto.
Los propietarios detectaron el robo al día siguiente
Las personas propietarias de las placas no habrían advertido la sustracción hasta la mañana posterior. La investigación trata ahora de cruzar ese dato con cámaras, lectores de matrículas y posibles testimonios obtenidos en las carreteras de la zona.
Una de las hipótesis analizadas es que los dos vehículos utilizaran la A-31 para abandonar el entorno de Villena. Un testimonio situó coches circulando a gran velocidad antes de las seis de la madrugada del 27 de agosto.
Un golpe ejecutado en pocos minutos
El asalto al museo fue realizado por un grupo que, según las primeras reconstrucciones, conocía el edificio y empleó herramientas para acceder a la cámara acorazada y romper elementos de seguridad. La Guardia Civil mantiene la investigación abierta y con un elevado grado de reserva.
La sustracción de matrículas en Sax no identifica por sí sola a los autores, pero proporciona una nueva línea para reconstruir movimientos y determinar si los mismos vehículos o procedimientos aparecen relacionados con otros robos de patrimonio.