La Policía Nacional ha abierto una nueva línea de investigación en Ceuta por el presunto aprovechamiento económico de personas migrantes que permanecen en la ciudad a la espera de poder continuar su viaje hacia la Península. La actuación se ha centrado en unas plazas de garaje del edificio Mirasol, en la avenida de Reyes Católicos, donde los agentes localizaron a varias personas alojadas en condiciones precarias.
Según las primeras informaciones conocidas este martes, la UCRIF Central y la UCRIF de Ceuta han detenido a dos personas relacionadas con la gestión y el control de estos alojamientos. Las cifras iniciales sobre el número de personas localizadas oscilan entre siete y ocho, mientras que la investigación continúa abierta para determinar el alcance real de la actividad y si existen más inmuebles o personas implicadas.
Hasta 900 euros por permanecer en un garaje
Los testimonios recogidos por los investigadores apuntan a que algunos de los migrantes habrían pagado cantidades que podían alcanzar los 900 euros por permanecer durante un periodo aproximado de un mes en estas dependencias. Los agentes investigan si los responsables se aprovechaban de la situación de vulnerabilidad de quienes buscaban un lugar donde dormir y evitar permanecer en la calle.
La investigación se desarrolla dentro de la denominada Operación SENEN y se centra en un posible delito de favorecimiento de la inmigración irregular. Los agentes tratan de reconstruir quién gestionaba los pagos, cuánto tiempo permanecían las personas alojadas y si existía una estructura organizada para captar a migrantes y cobrarles por espacios sin las condiciones mínimas de habitabilidad.
La UCRIF mantiene abiertas más pesquisas
La presión migratoria que vive Ceuta desde finales de julio ha provocado la aparición de alojamientos improvisados en viviendas, locales y otras dependencias. La Policía Nacional mantiene abiertas distintas investigaciones ante la sospecha de que algunas personas puedan estar obteniendo beneficios económicos mediante el alquiler clandestino de espacios a migrantes que todavía no han regularizado su situación.
Las diligencias siguen en marcha y no se descartan nuevas actuaciones. Los detenidos deberán responder ante la autoridad judicial por los hechos que finalmente se les atribuyan, siempre bajo el principio de presunción de inocencia.
El Caso Málaga seguirá la evolución de la investigación y cualquier nueva actuación policial o judicial relacionada con este caso en Ceuta.