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El Caso, noticias nacionales de sucesos con origen en Málaga

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Denuncias Vecinales

La familia del derrumbe de El Palo denuncia falta de ayuda y apunta a escombros de unas obras

Belén y Zamara denuncian falta de ayuda tras el derrumbe de su vivienda en El Palo y relacionan las inundaciones con escombros de obras cercanas.

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La familia cuya vivienda resultó gravemente dañada durante las inundaciones del 18 de octubre en El Palo denuncia que, tres días después del temporal, continúa sin recibir la ayuda que esperaba de las administraciones. Belén Fernández, una de las afectadas, ha enviado a EL CASO MÁLAGA un nuevo testimonio en el que cuestiona la respuesta municipal, reclama la retirada de los escombros y sostiene que materiales procedentes de obras en la cercana calle Calvario contribuyeron a obstruir el alcantarillado. La familia asegura que ha facilitado documentación gráfica para respaldar sus denuncias. La relación causal entre las obras, el estado de los desagües y la inundación no está acreditada mediante un informe técnico.

El agua entró en la vivienda situada en la avenida Miraflores del Palo, arrasó estancias de la planta baja y provocó el derrumbe de un muro exterior. Belén y su pareja, Zamara, lograron salir antes del desplome. EL CASO MÁLAGA publicó su situación el domingo 18 de octubre, cuando ambas pedían alojamiento, ropa, alimentos y ayuda para afrontar unas pérdidas todavía sin valorar económicamente. Puede consultarse aquí la primera información sobre su caso.

Vídeo: las afectadas muestran los daños y denuncian la falta de ayuda

«Aquí nadie se hace cargo»: el nuevo relato de la afectada

En el mensaje remitido a esta redacción, Belén explica que acudieron a la casa profesionales vinculados al Ayuntamiento, entre ellos trabajadoras sociales y una arquitecta, pero asegura que la visita no se ha traducido hasta ahora en una solución para la familia. Según su versión, las trabajadoras sociales quedaron en ponerse de nuevo en contacto con ellas y no han vuelto a llamarlas.

«Han venido, han mirado, han preguntado, hemos contestado, se han ido y se acabó», lamenta. Insiste en que su situación sigue siendo urgente, tanto por la pérdida de enseres como por la necesidad de retirar materiales del derrumbe y comprobar la seguridad de la parte dañada del inmueble.

La afectada denuncia también que un hombre que acudió al entorno de la vivienda rechazó inicialmente comprobar los problemas de drenaje de la calle que ella quería mostrarle. Asegura que, tras insistir, pudo llamar su atención sobre el estado de las alcantarillas de la calle, que la familia denuncia como obstruidas. Según su relato, este interlocutor argumentó que ninguna ciudad podía absorber la cantidad de agua caída, incluso aunque sus desagües estuvieran en buen estado. Se trata de una conversación relatada por Belén; no está identificada ni contrastada de forma independiente la persona que habría realizado esas manifestaciones.

La familia denuncia restos de obra en su terreno y alcantarillas colapsadas

Una de las principales reclamaciones se dirige al estado de la evacuación de aguas de la zona. Belén sostiene que los restos de las obras acometidas en la calle Calvario, situada en el entorno de la avenida Miraflores del Palo, terminaron depositados en su terreno y, según su denuncia, contribuyeron a obstruir todas las alcantarillas de la calle. La familia sostiene que la acumulación de tierra, piedras y escombros en esos puntos habría dificultado gravemente la evacuación del agua y favorecido su entrada violenta en la vivienda.

La afectada insiste en que el problema no se explica exclusivamente por la intensidad de la tormenta: asegura que, en anteriores episodios de lluvia, el agua llegó a desaguar y que la familia había instalado elementos de drenaje en su propia propiedad para intentar reducir las inundaciones recurrentes. «Pero es que no están bien», responde al argumento de que los imbornales no habrían podido asumir el caudal aunque estuviesen limpios.

La familia afirma haber aportado imágenes del estado de las alcantarillas de la calle y de los materiales acumulados. Las fotografías y vídeos pueden servir para documentar el estado visible de la zona, pero por sí solos no permiten establecer el origen exacto de todos los materiales, el grado de obstrucción interior de la red ni cuánto influyó cada factor en el derrumbe. Para determinarlo sería necesario examinar el conjunto de las alcantarillas y colectores de la calle, las condiciones de escorrentía, la intensidad de precipitación y la estructura dañada.

Las obras de la calle Calvario: adjudicación de 332.551 euros y ampliación de plazo

La actuación municipal señalada por las afectadas sí figura en documentación pública oficial. El Ayuntamiento de Málaga anunció el 25 de agosto de 2025 la adjudicación de la renovación de la calle Calvario a Greensur Proyectos y Obras, S. L., por 332.551,38 euros, IVA incluido, con un plazo inicial de ejecución de seis meses. El proyecto comprendía la renovación del pavimento peatonal, actuaciones sobre redes de saneamiento y abastecimiento y mejoras de otras infraestructuras de servicios. La intervención abarcaba una superficie prevista de 825,65 metros cuadrados y 125 metros lineales de acera, según la información oficial municipal sobre la adjudicación.

La revisión documental permite añadir un dato sobre el desarrollo de los trabajos. En el registro de contratación publicado por la Gerencia Municipal de Urbanismo correspondiente al primer trimestre de 2026 figura una ampliación del plazo de 3,03 meses, resuelta el 30 de marzo de 2026, para el expediente OB-013/25, relativo precisamente a la calle Calvario. Así consta en la relación oficial de ampliaciones de plazo.

Además, una publicación del distrito Málaga Este fechada el 24 de septiembre de 2026 situaba las obras en su recta final y señalaba que el adoquinado estaba prácticamente completado. Esto contextualiza el relato de la familia sobre trabajos recientes. La fecha exacta de recepción de la obra, los partes de retirada de residuos y las inspecciones de limpieza posteriores al trabajo no han quedado acreditados con los documentos consultados. Son extremos relevantes para esclarecer la denuncia.

Emasa anunció también una renovación del saneamiento en la misma avenida

La revisión de los comunicados de Emasa ofrece otra información de interés. El 21 de agosto de 2026, la empresa municipal anunció una actuación prevista a partir del día 24 en la avenida Miraflores del Palo, número 20, consistente en sustituir 15 metros de red de saneamiento, con una duración estimada de cinco días y restricciones de tráfico en el tramo entre las calles Islas Canarias e Islas Baleares. El anuncio puede consultarse en la comunicación de Emasa.

No se ha podido confirmar que esa intervención coincida con el punto concreto de la vivienda afectada o con las alcantarillas de la calle que la familia denuncia como obstruidas. Tampoco consta, con los documentos examinados, que dicha intervención presente deficiencias. Su existencia, sin embargo, hace pertinente solicitar los partes de obra y mantenimiento de la red de saneamiento y aguas pluviales del entorno.

El Ayuntamiento informó de actuaciones de limpieza tras el temporal

En su balance público del 18 de octubre, el Ayuntamiento informó de alrededor de una treintena de incidencias atendidas por las lluvias durante la madrugada, principalmente en el distrito Este, y señaló que Limasam estaba trabajando en la limpieza de las zonas afectadas, mientras Emasa retiraba materiales y recolocaba tapas de alcantarillado arrastradas por el agua. Es la respuesta municipal general difundida tras el episodio, no un pronunciamiento específico sobre la denuncia de Belén y Zamara. Comunicado del Ayuntamiento del 18 de octubre.

Faltan, por tanto, datos esenciales para establecer qué labores de limpieza preventiva se realizaron en ese tramo antes de la tormenta, cuáles se hicieron inmediatamente después y si los servicios municipales comprobaron el funcionamiento de las alcantarillas que señalan las afectadas.

La polémica por las ayudas: no es lo mismo la zona catastrófica que la emergencia social

Otro punto del testimonio se refiere a la asistencia económica. Belén afirma que, durante las visitas que recibió, le comunicaron que no habría ayudas porque los daños afectaban solamente a dos vecinas y no se declararía la zona como catastrófica. Esta explicación es la que la afectada atribuye a quienes acudieron a la vivienda; no se dispone de una resolución administrativa individual que confirme una denegación formal.

Conviene distinguir dos mecanismos diferentes. La declaración estatal de zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil se rige por el artículo 23 de la Ley 17/2015 y corresponde al Consejo de Ministros, con una valoración global de los daños y de la perturbación de las condiciones de vida. No equivale a la concesión de prestaciones sociales municipales a una familia concreta.

Por su parte, la Ordenanza Reguladora de las Prestaciones Económicas de los Servicios Sociales Comunitarios del Ayuntamiento de Málaga, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia el 4 de junio de 2024, contempla situaciones derivadas de fenómenos naturales, necesidades básicas sobrevenidas, pérdida o falta de habitabilidad de la vivienda y acceso a alojamiento alternativo. Los artículos 5, 6 y 7 establecen la necesidad de diagnóstico social, valoración profesional y cumplimiento de requisitos. La norma permite que determinadas prestaciones tengan carácter urgente. Consultar la ordenanza municipal.

Por ello, la falta de una declaración estatal de zona catastrófica no basta, por sí misma, para descartar todas las posibles prestaciones municipales. Esto tampoco significa que la familia tenga reconocida automáticamente una ayuda: sería imprescindible examinar su situación y la tramitación concreta de su caso. El Ayuntamiento mantiene asimismo un Servicio de Emergencia Social para situaciones de atención urgente y alojamiento alternativo.

Escombros pendientes de retirar y preocupación por la seguridad

La retirada de los materiales del muro derrumbado constituye otro foco del conflicto. Belén explica que les hablaron de facilitar una cuba para depositar los escombros, pero que, según su versión, todavía no ha sido enviada. La propia familia cuestiona dónde podría colocarse con seguridad: sostiene que una parte del terreno próxima al muro ha quedado debilitada y teme que el peso de un contenedor provoque nuevos desprendimientos.

La afectada reconoce que la desesperación por retirar los restos está llevando a gestionar los escombros sin disponer de un punto de depósito adecuado y teme posibles sanciones. Resulta necesario concretar qué administración o titular debe asumir su gestión en función del origen de los residuos, la situación del muro y la normativa aplicable, además de comprobar la estabilidad del lugar antes de introducir maquinaria o contenedores. No existe por ahora en la información examinada un informe pericial que atribuya responsabilidades por el colapso.

Su mensaje termina con una advertencia sobre la continuidad de sus reclamaciones: «Esto no se va a olvidar». Más allá de la indignación, la familia solicita soluciones concretas: una valoración técnica que permita saber qué partes son seguras, una vía para retirar los restos y una respuesta sobre las ayudas disponibles.

Las preguntas pendientes para el Ayuntamiento y la empresa municipal de aguas

Los documentos localizados permiten confirmar que hubo obras municipales en la calle Calvario, que su plazo fue ampliado y que Emasa programó otra actuación de saneamiento en la avenida. Lo que todavía no está demostrado es que los materiales de esas obras causaran una obstrucción determinante en las inundaciones. Para esclarecerlo, resulta relevante conocer los partes de limpieza y mantenimiento anteriores al 18 de octubre, las actas de fin y recepción de las obras, el destino de los residuos de construcción, las inspecciones efectuadas tras las lluvias y el resultado de la evaluación técnica de la vivienda.

También está pendiente aclarar qué valoración social se realizó a las afectadas, si se abrió algún expediente de ayuda o alojamiento y por qué, según denuncian, no se produjo la llamada de seguimiento prometida. La información municipal general sobre el temporal no responde específicamente a estas cuestiones.

Mientras tanto, Belén y Zamara continúan intentando recuperar su vivienda después de unas inundaciones que les hicieron perder buena parte de sus pertenencias. Las personas que deseen ofrecer alojamiento, artículos de primera necesidad o cualquier otra colaboración pueden contactar con EL CASO MÁLAGA mediante redaccion@elcasomalaga.com o a través de los mensajes privados de nuestras redes sociales.