Coín (Málaga). La desaparición de Francisco José Agüera en abril de 2020 permaneció durante años sin una respuesta. Era un adulto de 59 años y su ausencia se produjo en pleno confinamiento por la pandemia. Cinco años después, un hallazgo casual en Alhaurín de la Torre cambiaría por completo el expediente.
Una desaparición en pleno confinamiento
La familia denunció la ausencia de Francisco José en abril de 2020. Las primeras comprobaciones incluyeron consultas de hospedajes, viajes y otras bases de datos. Al tratarse de un adulto y no existir entonces indicios claros de violencia, la investigación no consiguió determinar qué le había ocurrido.
El tiempo pasó y el caso quedó sin avances públicos relevantes.
Un cráneo en una arqueta
En junio de 2025, operarios municipales encontraron un cráneo humano dentro de una arqueta próxima a la urbanización Pinos de Alhaurín, en Alhaurín de la Torre. El hallazgo activó una investigación del Grupo de Homicidios de la Guardia Civil y del Laboratorio de Criminalística.
Identificar los restos no fue inmediato. A comienzos de 2026, un estudio genético consiguió establecer que pertenecían a Francisco José Agüera.
La investigación vuelve al entorno de la víctima
Con una identidad confirmada, los agentes reconstruyeron relaciones personales, comunicaciones y movimientos históricos. Las pesquisas se concentraron sobre un conocido de la víctima.
El 28 de julio de 2026 la Guardia Civil detuvo a un hombre de 65 años como presunto responsable de la muerte. Según la información policial, el investigado reconoció los hechos durante las diligencias y acompañó a los agentes a varios lugares donde afirmó haber ocultado restos.
La búsqueda de más restos
La Guardia Civil desplegó perros especializados, drones, georradar y otros medios para localizar evidencias en diferentes puntos de Alhaurín de la Torre. Algunos restos óseos fueron recuperados y quedaron sometidos a análisis genéticos.
La operación recibió el nombre de Capibara y estuvo desarrollada conjuntamente por unidades de Policía Judicial de Málaga y Coín.
Un caso judicial todavía abierto
El detenido ingresó en prisión provisional sin fianza investigado por homicidio. Aunque existan manifestaciones atribuidas al arrestado durante la investigación, el procedimiento penal continúa y debe respetarse la presunción de inocencia hasta que exista una sentencia firme.
El caso de Francisco José Agüera es un ejemplo de cómo un expediente aparentemente sin pistas puede reactivarse años después gracias a un hallazgo casual, la genética forense y nuevas técnicas de investigación.
Seis años entre dos preguntas
Durante mucho tiempo la pregunta fue dónde estaba Francisco José. Desde 2026, la investigación trata de reconstruir con precisión cómo murió, dónde fueron ocultados todos sus restos y qué responsabilidades deben establecer los tribunales.
La causa sigue abierta. Por eso, cualquier reconstrucción debe distinguir claramente los hechos confirmados por la Guardia Civil de las hipótesis o declaraciones que todavía tendrán que ser examinadas judicialmente.