Los trabajadores encargados de la gestión y coordinación del Centro Municipal de Emergencias (CME) de Málaga iniciarán una huelga indefinida a partir de las 15:00 horas del próximo 10 de junio, tras denunciar años de precariedad laboral y la falta de avances en las negociaciones con las administraciones y la empresa concesionaria del servicio.
Según ha informado el comité de empresa, el colectivo considera que existe una importante desigualdad en el reconocimiento de sus funciones, ya que, pese a desempeñar tareas relacionadas con la atención y coordinación de situaciones de emergencia, están encuadrados bajo el convenio de telemarketing.
Los trabajadores recuerdan que entre sus responsabilidades se encuentran la gestión de llamadas vinculadas a incendios, agresiones, robos, casos de violencia en el ámbito familiar o intentos de suicidio, funciones que consideran incompatibles con las condiciones laborales y salariales que actualmente soportan. En este sentido, aseguran que las retribuciones de buena parte de la plantilla apenas superan el Salario Mínimo Interprofesional.
A las reivindicaciones económicas se suman las críticas a la organización del servicio. El comité denuncia continuos cambios en los calendarios laborales por parte de la empresa adjudicataria, EULEN, lo que, según afirman, genera una situación de inestabilidad entre los empleados.
La convocatoria de huelga llega después de que este lunes se celebrara un acto de mediación en el Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía (SERCLA). De acuerdo con la representación de los trabajadores, el encuentro concluyó sin acuerdo después de que el Ayuntamiento de Málaga no acudiera a la reunión y la empresa rechazara las propuestas planteadas por la parte social.
Ante la falta de entendimiento, los gestores de emergencias han decidido mantener la convocatoria de paro indefinido, una medida que consideran necesaria para reclamar mejoras laborales y garantizar la calidad de un servicio que califican como esencial para la ciudadanía.
Los representantes de los trabajadores han lamentado los posibles efectos que la huelga pueda ocasionar, aunque sostienen que se trata de la única vía que les queda para exigir una mejora de sus condiciones laborales y del funcionamiento del servicio.