La Guardia Civil ha intervenido en Melilla 235 botellas de óxido nitroso, conocido como “gas de la risa”, durante una inspección a un vehículo procedente de Málaga.
Los agentes localizaron cuatro maletas de grandes dimensiones y con un peso excesivo en el maletero del turismo. En su interior había botellas de gas comprimido, cada una con un peso bruto aproximado de 1,5 kilogramos.
El conductor, un hombre adulto residente en Melilla, manifestó que la mercancía era suya y que pretendía depositarla en un almacén para distribuirla en el mercado local. Sin embargo, no aportó documentación que acreditara el origen ni la legalidad de la tenencia.
La mercancía quedó inmovilizada y se trasladó una consulta técnica a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. El conductor figura como investigado por un presunto delito contra la salud pública, mientras se determinan las posibles responsabilidades.
La Guardia Civil recuerda que el óxido nitroso tiene usos industriales y profesionales autorizados, pero advierte de que su consumo recreativo puede provocar asfixia, pérdida de conocimiento y daños neurológicos.
Imagen de recurso de El Caso Málaga. No corresponde necesariamente al lugar exacto del suceso.