La Guardia Civil investiga al conductor de un turismo sorprendido circulando a 200 kilómetros por hora por la autovía A-7, a su paso por Málaga, en un tramo donde la velocidad máxima autorizada era de 100. El vehículo fue detectado mediante un cinemómetro instalado en un coche oficial durante un servicio de vigilancia y control del tráfico.
La actuación ha sido desarrollada por agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Málaga. La velocidad registrada duplicaba el límite establecido en ese punto de la carretera, por lo que los agentes han abierto diligencias por un presunto delito contra la seguridad vial.
Captado por un radar de la Guardia Civil en la A-7
El exceso de velocidad se detectó en un control desplegado en la A-7. Los guardias civiles utilizaban un cinemómetro situado en un vehículo oficial, un dispositivo empleado para medir la velocidad de los automóviles que circulan por la vía.
En el momento de la medición, el turismo circulaba a 200 km/h en un tramo limitado a 100 km/h. La diferencia con el máximo permitido fue de 100 kilómetros por hora, muy por encima del umbral que puede convertir una infracción administrativa en un hecho de relevancia penal cuando se circula por una vía interurbana.
La Guardia Civil no ha comunicado en la información disponible la identidad del conductor, el modelo del turismo ni el punto kilométrico exacto en el que se efectuó la medición. Tampoco se han facilitado datos sobre la velocidad a la que circulaban otros vehículos en ese momento.
Un presunto delito contra la seguridad vial
El conductor está siendo investigado por hechos que podrían encajar en el artículo 379.1 del Código Penal, relativo a la conducción de un vehículo a motor a velocidades que superan en más de 80 kilómetros por hora el límite permitido en una vía interurbana.
En este caso, la medición de 200 km/h frente a los 100 autorizados sitúa el exceso en 100 km/h, según el dato divulgado por la Guardia Civil. La calificación penal y las consecuencias concretas dependerán del procedimiento y, en su caso, de la valoración judicial.
El precepto establece penas alternativas de tres a seis meses de prisión, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Además, contempla la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un periodo superior a un año y de hasta cuatro años.
Que una persona figure como investigada no significa que haya sido condenada, y tampoco implica automáticamente su ingreso en prisión. Se trata de diligencias por una conducta que, de confirmarse con los requisitos legales, puede tener consecuencias penales.
Los riesgos de circular al doble del límite
La Guardia Civil recuerda que la velocidad excesiva reduce el tiempo disponible para detectar obstáculos, reaccionar y frenar ante una situación imprevista. A velocidades tan elevadas, la distancia recorrida durante unos pocos segundos de reacción crece de forma muy considerable.
También aumenta la energía del impacto en caso de accidente y, con ello, la posibilidad de que se produzcan lesiones de gran gravedad. La presencia de enlaces, incorporaciones, tráfico intenso o cambios inesperados en la calzada agrava los riesgos de una conducción muy por encima del límite establecido.
La investigación abierta por el Subsector de Tráfico de Málaga se suma a las actuaciones de vigilancia de velocidad que la Guardia Civil desarrolla en la red viaria provincial. El balance conocido de este caso se concreta en una medición de 200 km/h, un límite de 100 km/h y diligencias por un presunto delito contra la seguridad vial.