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Ayer, martes 15 de febrero, se  mantuvo una reunión en la Jefatura Central de la Policía Local de Málaga con motivo de la finalización del Proyecto Clara (Comunidades Locales de Aprendizaje contra el Racismo, la Xenofobia y los discursos de odio), a la que han acudido todos los miembros del Cuerpo que han participado en el mismo.

En el transcurso de la misma, el Superintendente Jefe José Fernando Cerezo ha hecho entrega de las certificaciones de asistencia y participación en el Proyecto a cada uno de los participantes.

Asimismo se ha expuesto lo tratado en la conferencia final del proyecto que tuvo lugar en Madrid el día 4 de febrero y cómo abordar los tres principales proyectos nacidos en la Comunidad Local de Aprendizaje (CLAP) de Málaga:

1. Un proyecto de formación y sensibilización a todos los miembros del Cuerpo para la identificación de las competencias profesionales requeridas para la atención de la problemática relativa a los incidentes y delitos de odio.

2. La puesta en marcha de una unidad especializada para combatir este tipo de hechos, integrada en el Subgrupo de Mediación, que pasará a llamarse Subgrupo de Mediación y Gestión de la Diversidad, partiendo con los seis componentes actuales, un Oficial y cinco policías locales, que sumarán estas tareas a las que ya tenían de Mediación.

3. Desarrollo de un protocolo de actuación policial ante la presencia de determinadas manifestaciones racistas o xenófobas en la comunidad: en un centro escolar o sanitario, en un establecimiento público, en un evento o celebración religiosa, etc.

Proyecto CLARA


El proyecto CLARA, con una duración de unos dos años y medio, es coordinado por la Policía Municipal de Madrid y cofinanciado por el programa de Derecho Fundamentales de la Unión Europea, participando como socios, además de la Policía Local de Málaga, las de los municipios de Getafe, Fuenlabrada, Leganés, Pamplona y Elche, la Universidad de Salamanca, el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) y la cooperativa DINAMIA. Además participa en el proyecto un socio de Reino Unido, la Bradford Hate Crime Alliance, con la que se han intercambiado experiencias y conocimiento.

Clara pretende mejorar las capacidades de las autoridades locales, su policía y las comunidades afectadas, para prevenir, identificar y luchar contra los incidentes racistas y xenófobos y en especial los discursos y delitos de odio, a través de un modelo de formación innovadora como son las CLAP, en las que policías locales y comunidades puedan intercambiar conocimientos y desarrollar estrategias comunes de convivencia pacífica.

Frente a la formación tradicional, basada en cursos, seminarios y lecciones magistrales, las CLAP ofrecen la ventaja de la multidisciplinariedad, el trabajo en grupo y el aprendizaje colectivo gracias a la interactuación entre distintos grupos de las policías locales (unidades dirigidas a convivencia vecinal, atención al menor, a la diversidad, etc.) con asociaciones y organizaciones locales especializadas y los colectivos y grupos de personas afectados por la discriminación, de forma directa y práctica.

Tanto en Málaga como en el resto de ciudades participantes, en marzo de 2020 se constituyeron las CLAP (siete en total) que han trabajado durante más de dos años en sesiones para la formación e intercambio de experiencias. Las sesiones han contado con la participación de las policías locales o municipales, asociaciones, entidades y personas vinculadas con las principales problemáticas relacionadas con la lucha contra el racismo, la xenofobia y los discursos de odio de cada localidad.

Como un segundo eje de actuación, el proyecto CLARA desarrollará un modelo de seguimiento y apoyo a las víctimas de delitos y/o discursos de odio y a las comunidades locales, que permita mejorar la acción policial comunitaria, desde un punto de vista preventivo y de mediación.

Grupos destinatarios

• Policías locales, municipales y de proximidad, con especial atención a unidades que trabajen de manera específica o transversal los incidentes racistas y xenófobos y el discurso de odio en el entorno local, (policía local especializada en el trabajo con menores, en incidentes y delitos de violencia de género, en el trabajo con vecindarios y comunidades, etc.).

• Autoridades públicas locales, servicios públicos locales de apoyo a las víctimas, especialmente los sociales, educativos y de salud.

• Asociaciones, ONGs, grupos vecinales que trabajen en cada localidad en el fomento de la convivencia, la resolución y mediación en materia de conflictos, etc.

• Grupos vulnerables y comunidades locales víctimas de discursos de odio.

¿Qué es una CLAP?
Una Comunidad Local de Aprendizaje (CLAP) es un espacio de generación y adquisición de conocimiento, a través de la formación, la investigación y el intercambio, orientado a la capacitación de las policías locales para la prevención, identificación y lucha contra los incidentes racistas y xenófobos y el discurso de odio en las ciudades en que trabajan.

¿En qué principios se sustenta una CLAP?
La formación generada por las CLAP pretende una transformación solidaria de la ciudad y de las personas y por ello debe generar un aprendizaje que sea significativo. La construcción de significados se desarrolla de forma colectiva y dialógica, en relación con los y las otras dentro de la comunidad.

Para que el conocimiento se produzca, deben darse los siguientes principios:

• Diálogo igualitario: Todas las aportaciones realizadas en la CLAP deben ser consideradas en función de la validez de los argumentos y no en función de las posiciones de poder o jerárquicas.

• Inteligencia cultural: Reconociendo la existencia de inteligencias múltiples y el axioma “nadie ignora todo, nadie sabe todo”. Este principio subraya la posibilidad que tienen las personas de llegar a entendimientos en los ámbitos cognitivo, ético, estético y afectivo.

• Las personas somos seres de transformación: Este principio sostiene que la formación debe estar orientada hacia el cambio. Las personas integrantes de la CLAP no deben ser meras receptoras del conocimiento, ni deben esperar ser concientizadas por parte de alguna persona experta, sino que se debe valorar la conveniencia y posibilidad de transformaciones igualitarias como resultado del diálogo.

• Dimensión instrumental: Para la consecución de sus objetivos, las personas participantes deben tener acceso a una serie de aprendizajes fundamentales -como conceptos básicos sobre las actitudes prejuiciosas, la discriminación y el odio- que permita acceder a los aprendizajes sociales posteriores requeridos para la consecución de los objetivos de la CLAP.

• Creación de sentido: La CLAP tiene que atender las demandas y necesidades de las personas participantes. Fomentar la creación de sentido mejorará su confianza y empeño en la búsqueda de sus realizaciones personales y sociales.

• Solidaridad: La CLAP involucra a la comunidad de forma solidaria para evitar la exclusión derivada del racismo y la xenofobia. La interacción y participación igualitaria entre policías y representantes de la sociedad civil permite el desarrollo de esta solidaridad.

• Igualdad de diferencias: La inclusión en la CLAP de hombres y mujeres pertenecientes a diferentes grupos étnicos y culturales que colaboren en la consecución de objetivos en una situación de igualdad de status contribuye al conocimiento mutuo y la superación del racismo y la xenofobia.