La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal que, según los investigadores, utilizaba la Costa del Sol como parte de una ruta internacional para transportar hachís y cocaína hacia distintos países europeos, especialmente Francia. La denominada operación Mostaza se ha saldado con ocho hombres detenidos y la intervención de 2,5 toneladas de hachís y 600 kilos de cocaína.
Cuatro de los arrestos se han practicado en la provincia de Málaga: dos en Marbella y otros dos en Torremolinos. Los restantes han tenido lugar en Cullera (Valencia), donde fueron detenidas tres personas, y en Girona, con un arrestado. Tres de los investigados han ingresado en prisión provisional por decisión judicial, según ha informado este viernes 30 de octubre la Policía Nacional.
Una investigación iniciada en mayo en la Costa del Sol
La investigación arrancó el pasado mes de mayo, cuando los agentes tuvieron conocimiento de la posible existencia de una organización que operaba en la Costa del Sol y se dedicaba a adquirir, almacenar, preparar y trasladar importantes cantidades de sustancias estupefacientes. Las diligencias han sido desarrolladas de manera conjunta por las unidades de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de Torremolinos-Benalmádena y Valencia.
Los investigadores determinaron que el grupo se abastecía de cocaína y hachís en Portugal y que empleaba puntos de Málaga y Valencia como escalas intermedias. En esos lugares, de acuerdo con la investigación policial, la droga podía permanecer almacenada, ser preparada en partidas o distribuirse parcialmente antes de continuar su camino hacia el extranjero.
La principal ruta identificada por los agentes tenía como destino Francia, aunque la Policía Nacional señala que la organización dirigía sus cargamentos a mercados internacionales europeos. El traslado se hacía por carretera y requería vehículos con capacidad para transportar la mercancía a lo largo de trayectos de gran distancia.
Coches de alta gama robados y matrículas manipuladas
Uno de los elementos que más llamó la atención a los investigadores fue el uso de vehículos de alta gama sustraídos, principalmente en Francia y Bélgica. Sus miembros presuntamente alteraban las placas de matrícula antes de utilizarlos para el transporte de los estupefacientes.
Según explica la Policía Nacional, la elección de este tipo de coches respondía también a sus prestaciones: contaban con potencia y cilindrada suficientes para facilitar una huida si los ocupantes detectaban un seguimiento policial o la presencia de una organización rival. Los agentes atribuyen al grupo una logística diseñada para mover la mercancía evitando ser identificado.
Seis viviendas y un local registrados en septiembre
La fase de registros se desarrolló el pasado septiembre. Los agentes entraron en seis domicilios y un local de las provincias de Málaga y Valencia. En una de las viviendas localizaron el principal alijo, compuesto por las citadas 2,5 toneladas de hachís y 600 kilos de cocaína, un total de 3.100 kilos de droga.
En los registros también se intervinieron un fusil, 13.000 euros en efectivo, cinco vehículos sustraídos y catorce juegos de matrículas falsas. A esos efectos se suman troqueladores y soportes de placas, inhibidores de señal y documentos de identidad falsificados, además de otros materiales que la Policía relaciona con la actividad de la red.
La presencia de documentación falsificada, elementos para modificar matrículas y dispositivos destinados a interferir señales forma parte del conjunto de indicios recopilados durante la investigación. La Policía no ha precisado en su nota informativa el emplazamiento exacto de la vivienda en la que se encontró el alijo, por lo que no se atribuye ese registro a un municipio concreto.
Ocho detenidos y tres ingresos en prisión
Los ocho arrestados son hombres de entre 24 y 58 años. La Policía Nacional les atribuye presuntamente delitos de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas, robo y hurto de vehículos y falsedad documental. La intervención se ha distribuido entre la Costa del Sol, la Comunidad Valenciana y Cataluña.
De los detenidos, tres han ingresado en prisión provisional por resolución de la autoridad judicial. La nota policial no detalla cuál es la situación procesal individual de los otros cinco arrestados ni identifica el juzgado que dirige la causa. Todas las personas investigadas mantienen su presunción de inocencia mientras no exista una resolución judicial firme que determine su responsabilidad.
La operación pone el foco en el papel que los investigadores atribuyen a determinadas instalaciones de Málaga y Valencia dentro de una red que no se limitaba al almacenamiento de droga: también habría preparado los cargamentos y organizado su envío en vehículos robados hacia Francia. La investigación ha permitido intervenir el cargamento, localizar materiales utilizados para los desplazamientos y detener a ocho presuntos integrantes de la organización.
Fuente: Policía Nacional.