Pepe Olivé tiene 85 años y lleva más de ocho décadas viviendo en la misma casa, en el barrio de Lagunillas, en Málaga capital. Hoy sigue allí, pero no sabe si podrá continuar en la vivienda que ha sido su hogar durante prácticamente toda su vida. El conflicto con la propiedad permanece sin resolver y la preocupación por su futuro continúa.
EL CASO MÁLAGA ha hablado con Curro López, presidente de la Asociación Lagunillas, Centro que ha facilitado a esta redacción información sobre la situación de Pepe y se ha implicado personalmente en las gestiones para intentar que el vecino pueda conservar su casa. Su intervención es una de las principales vías de apoyo con las que cuenta el hombre en estos momentos.
La situación de Pepe Olivé sigue sin solucionarse
Este 26 de octubre, el problema sigue siendo el mismo: Pepe continúa viviendo en la casa de alquiler que conoce desde hace más de 80 años, mientras persiste la incertidumbre sobre su permanencia. El propietario quiere recuperar el inmueble y el afectado se enfrenta a la posibilidad de tener que marcharse a una edad en la que cambiar de domicilio supone mucho más que una simple mudanza.
No se ha confirmado a este medio la existencia de una orden judicial firme de lanzamiento ni una fecha fijada para que tenga que abandonar la vivienda. Es importante distinguir entre la pretensión de recuperar la casa y un desahucio judicial formalmente acordado: no son lo mismo, y la situación jurídica concreta del alquiler requiere conocer la documentación correspondiente.
La historia de Pepe se hizo pública el pasado 13 de octubre. Sin embargo, lejos de haber quedado resuelta, continúa abierta, y quienes están tratando de ayudarle mantienen sus esfuerzos para encontrar una salida.
Curro López, una de las personas que está luchando por su vivienda
Curro López, vinculado desde hace años al trabajo solidario y vecinal en Lagunillas, es una figura central en este caso. En conversación con EL CASO MÁLAGA, el presidente de la asociación vecinal ha trasladado a este periódico la información sobre Pepe y su implicación en la búsqueda de una solución que evite que el hombre pierda el hogar en el que ha vivido prácticamente desde que era un niño.
La labor vecinal no se limita a dar visibilidad al problema. López está trabajando para que se atienda la situación del afectado y se busquen alternativas que permitan proteger su permanencia en la vivienda. Esa intervención resulta especialmente relevante porque Pepe tiene 85 años y la casa forma parte de su vida cotidiana y de sus vínculos con Lagunillas.
La asociación intenta que las dificultades no queden reducidas a una disputa privada sin una respuesta para el vecino. En el centro del caso están tanto la incertidumbre residencial como las condiciones en que se encuentra el inmueble.
Problemas en el techo de la casa
A la preocupación por el futuro del alquiler se suman las deficiencias que, según lo denunciado por el entorno de Pepe, presenta el techo de la vivienda. Las personas que están acompañando al afectado sostienen que esos problemas continúan pendientes de reparación.
La situación hace necesario aclarar el estado real de la casa y qué actuaciones pueden resultar necesarias para garantizar unas condiciones adecuadas de habitabilidad. No se dispone por ahora de un informe técnico público que permita establecer la gravedad exacta de los desperfectos, sus causas o las responsabilidades que pudieran corresponder.
Para Pepe, ambas cuestiones están relacionadas: mientras trata de conservar su hogar, también necesita poder vivir en él en condiciones seguras.
Las gestiones ante el Ayuntamiento de Málaga
Según la información conocida anteriormente sobre el caso, la situación fue trasladada al Ayuntamiento de Málaga e incluso llegó al conocimiento del alcalde, antes de ser derivada al área municipal de Urbanismo para estudiar las cuestiones relacionadas con el inmueble.
La implicación de Curro López y del movimiento vecinal busca precisamente que el problema tenga una respuesta. Sin embargo, a fecha de esta actualización no se ha confirmado una resolución municipal definitiva ni una solución acordada entre las partes que garantice la continuidad de Pepe en la vivienda.
También está pendiente de aclararse qué intervención, en su caso, puede corresponder a las administraciones respecto al estado del edificio. El Ayuntamiento y la propiedad tienen sus respectivos ámbitos de actuación, que no deben confundirse con la situación legal del contrato de alquiler.
Las alternativas que se han planteado
En informaciones publicadas previamente sobre esta historia se señalaba que se habrían ofrecido cantidades de hasta 20.000 euros para que Pepe abandonase la casa, así como la posibilidad de trasladarse durante unos meses a una residencia. Esos extremos proceden del relato difundido por el entorno del afectado y no constan aquí como propuestas acreditadas documentalmente ni aceptadas por él.
El principal deseo que mueve a las personas que están intentando ayudarle es que no se vea obligado a dejar su hogar. La búsqueda de una salida, en cualquier caso, debe respetar los derechos de todas las partes y contar con información jurídica y técnica que permita determinar qué opciones son realmente posibles.
Una casa que es parte de su vida
La edad de Pepe y los años que lleva en Lagunillas explican por qué este caso ha despertado interés más allá del conflicto de vivienda. Cambiar de casa después de ocho décadas significa dejar atrás rutinas, recuerdos, calles y relaciones que forman parte de una vida entera.
Su situación ha recordado a algunos vecinos el caso de Maricarmen, la mujer mayor de Madrid cuya lucha por permanecer en su vivienda alcanzó repercusión pública. No obstante, cada asunto tiene circunstancias y posibles vías legales distintas, por lo que no cabe trasladar automáticamente las conclusiones de uno al otro.
Por el momento, Pepe Olivé sigue en su casa de Lagunillas y la situación continúa sin resolverse. Curro López y la Asociación de Vecinos de Lagunillas mantienen su implicación para intentar salvar la vivienda de este malagueño de 85 años.