Los usuarios de Cercanías de Málaga volvieron a encontrarse este viernes, 6 de noviembre, con retrasos y trenes suprimidos en las líneas C-1 y C-2. Las alteraciones afectaron tanto al corredor que une la capital con Fuengirola como al servicio hacia Álora, en otra jornada marcada por las dificultades para viajar con normalidad.
El episodio tuvo también repercusión política. El dirigente del Partido Popular Elías Bendodo denunció que se habían registrado al menos 24 retrasos y siete cancelaciones durante la jornada. Se trata de las cifras de su balance público, no de un recuento independiente certificado por EL CASO MÁLAGA ni de un informe global de cierre difundido por Renfe.
Problemas en los trenes hacia Fuengirola y Álora
La línea C-1, que comunica Málaga con el aeropuerto, Torremolinos, Benalmádena y Fuengirola, volvió a presentar incidencias. Durante la tarde se conocieron nuevas supresiones y demoras. Entre las salidas afectadas se mencionaron servicios del trayecto entre Fuengirola y Benalmádena.
En la línea C-2, utilizada por viajeros del Valle del Guadalhorce, también se comunicaron trenes con retraso y cancelaciones. Las incidencias se sucedieron a lo largo del viernes y prolongaron los problemas que ya se habían producido el día anterior.
Una avería del jueves seguía afectando al servicio
Según la explicación de Renfe recogida durante la jornada, algunas de las alteraciones del viernes estaban relacionadas con una incidencia técnica detectada el jueves en un tren de la C-1. El material ferroviario afectado permanecía en el taller mientras se realizaban las revisiones necesarias antes de su reincorporación.
Esta circunstancia ayuda a entender por qué los retrasos no se limitaron a una única salida. Cuando falta una unidad en un servicio con frecuencias sucesivas, la organización de las circulaciones puede verse condicionada. No obstante, no consta que todos los retrasos y cancelaciones de la jornada tuvieran una única causa confirmada.
Las quejas de los viajeros se trasladaron a las redes sociales
Durante la tarde del viernes, 101TV informó de cancelaciones en la C-1 y se hizo eco de quejas difundidas por usuarios en redes sociales. Algunas de esas publicaciones hablaban de esperas superiores a los 40 minutos. Son testimonios ciudadanos sobre trayectos concretos, no una medida general de los retrasos en toda la red.
Para quienes utilizan el Cercanías para acudir al trabajo, volver a casa o enlazar con otros transportes, la cancelación de una salida supone tener que reorganizar el viaje. La C-1 presta servicio a buena parte de la Costa del Sol occidental y la C-2 conecta la capital con municipios del Guadalhorce; por eso las alteraciones alcanzan a viajeros de distintas localidades.