Dos encapuchados irrumpieron durante la madrugada del lunes 28 de septiembre en una hamburguesería de El Palo, en Málaga capital, y necesitaron apenas tres minutos para forzar el establecimiento, destrozar una máquina tragaperras y apoderarse de unos 2.400 euros. La Policía Científica inspeccionó posteriormente el local y recogió posibles huellas en varios de los puntos manipulados por los asaltantes.
El robo se produjo alrededor de las cuatro de la mañana en el negocio Papón de Mon, situado en la calle Playa Virginia. El establecimiento llevaba solo cinco meses abierto y ha permanecido cerrado durante varios días para reparar los daños.
La alarma permitió ver el asalto en directo
El aviso de la alarma despertó a los propietarios, que se conectaron inmediatamente a las cámaras de seguridad. Las imágenes mostraban a dos personas con el rostro cubierto moviéndose por el interior del local.
Según la reconstrucción publicada por Málaga Hoy a partir de la grabación y del relato de los dueños, Álvaro y Montse salieron en coche hacia la hamburguesería. Cuando llegaron, los asaltantes acababan de huir. Una patrulla policial se presentó aproximadamente cinco minutos después.
Los ladrones habrían intentado inicialmente abrir el cierre con una herramienta similar a una pata de cabra. Al quedar esta encajada, tiraron de la persiana hacia delante hasta sacarla del raíl y consiguieron acceder al establecimiento.
Un martillo contra la máquina tragaperras
Ya dentro, uno de los encapuchados permaneció cerca de la puerta mientras el segundo recorrió el local. Las cámaras captaron cómo utilizaba un martillo para golpear y abrir la máquina tragaperras, de la que sustrajeron alrededor de 700 euros, de acuerdo con la estimación de los afectados.
Los autores también se llevaron la caja registradora. En su interior había unos 200 euros en efectivo y un sobre con aproximadamente 1.500 euros destinado al pago de proveedores. La suma sustraída rondaría así los 2.400 euros.
Durante el asalto también resultaron dañados mobiliario, recipientes de bebidas y comida y otros elementos del negocio. Entre el dinero robado, las reparaciones y los días de cierre, los propietarios calculan unas pérdidas totales de entre 6.000 y 7.000 euros.
La caja apareció abandonada en la playa
La caja registradora fue localizada alrededor de media hora después en una playa próxima, aunque ya no contenía el dinero. Los encapuchados habrían escapado en dirección a La Cala del Moral y continuado después hacia el este, momento a partir del cual se les perdió la pista.
Agentes de la Policía Científica examinaron la entrada, la máquina tragaperras y otros objetos del local. Durante la inspección localizaron posibles huellas que deberán ser analizadas para determinar si permiten avanzar en la identificación de los autores.
La grabación ofrece además un rasgo que podría resultar útil: uno de los sospechosos llevaba visibles varios tatuajes en las manos. El otro actuó con guantes. Ambos ocultaron el rostro con capuchas, por lo que las imágenes no permiten observar con claridad sus facciones.
Un negocio nuevo obligado a cerrar varios días
Para los propietarios, el perjuicio va más allá del dinero desaparecido. El robo obligó a suspender la actividad mientras se reparaban la persiana, los desperfectos interiores y los equipos dañados. La previsión era volver a abrir este viernes 2 de octubre.
El establecimiento se encuentra en una zona próxima al litoral de El Palo y al límite con La Cala del Moral. Los afectados han tratado de reconstruir el recorrido de los ladrones con ayuda de vecinos y posibles testigos que pudieran haber observado movimientos inusuales durante aquella madrugada.
El asalto se conoce cuando la Policía Nacional mantiene reforzada su presencia en Málaga mediante controles y vigilancia nocturna dentro del Plan Costa del Sol. En este caso no se produjeron daños personales, ya que el negocio estaba cerrado y vacío cuando entraron los autores.