El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este jueves en el Congreso que el Ejecutivo no dispone de pruebas sólidas que permitan afirmar que Marruecos diseñó o ejecutó la entrada masiva de migrantes registrada en Ceuta a finales de julio.
El Gobierno evita atribuir formalmente la operación a Marruecos
Sánchez ha defendido que una acusación de esa gravedad exige pruebas firmes y ha señalado que, si aparecieran evidencias concluyentes, el Gobierno actuaría en consecuencia.
La posición del Ejecutivo contrasta con el contenido de un informe del CENIF remitido a la Audiencia Nacional, en el que se describen indicios de planificación y un supuesto “guiado activo” de migrantes por parte de efectivos marroquíes. Esas conclusiones forman parte ahora de una investigación y de un intenso debate político.
El informe policial centra la comparecencia
La comparecencia extraordinaria de Sánchez en el Congreso ha estado marcada por las preguntas sobre qué sabía el Gobierno, qué información llegó a Interior y cómo se interpretaron las señales previas a la crisis.
El presidente ha insistido en diferenciar entre hipótesis policiales, indicios e información que pueda considerarse prueba suficiente para atribuir responsabilidades a un Estado extranjero.
Relaciones con Marruecos bajo presión
La crisis migratoria ha vuelto a situar la cooperación fronteriza entre España y Marruecos en el centro del debate. Ambos países mantienen mecanismos de coordinación en materia migratoria y de seguridad, aunque los acontecimientos de Ceuta han provocado nuevas tensiones políticas.
Fuentes: EFE y RTVE, 3 de septiembre de 2026.