La Guardia Civil ha localizado dos talleres de reparación de vehículos que funcionaban sin las autorizaciones necesarias en una finca rústica del término municipal de Coín, en la provincia de Málaga. La intervención, desarrollada por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), puso al descubierto actividades diferenciadas de mecánica y de chapa y pintura en distintas plantas de un mismo inmueble. Los agentes detectaron además irregularidades relacionadas con la gestión de residuos propios de este tipo de trabajos.
Dos talleres distintos dentro de una finca de Coín
La inspección permitió comprobar que las instalaciones de la finca se utilizaban para trabajos profesionales sobre vehículos. En la planta superior se encontraba un espacio dedicado a la mecánica, equipado con maquinaria, herramientas y piezas para realizar reparaciones. En su interior había vehículos sobre los que se estaban efectuando trabajos, además de materiales habituales en el mantenimiento de automóviles.
Entre los elementos observados se encontraban aceites y filtros usados, así como diferentes componentes de vehículos. La presencia de estos materiales, unida al equipamiento y a los coches en reparación, permitió constatar que allí se desarrollaba una actividad de taller.
En la planta inferior del inmueble, los agentes descubrieron un segundo espacio destinado a tareas de chapa y pintura. Durante la inspección localizaron a una persona que estaba pintando un vehículo en una cabina en funcionamiento.
Por tanto, no se trataba únicamente de un lugar donde se guardaban coches o herramientas: los dos espacios estaban dedicados a operaciones de reparación y mantenimiento de automóviles, con actividades distintas en cada zona.
Sin licencia de apertura ni autorizaciones medioambientales
Las comprobaciones realizadas por la Guardia Civil revelaron que los talleres carecían de las licencias y autorizaciones administrativas requeridas para desarrollar estas actividades, incluidas las relacionadas con el medio ambiente.
El funcionamiento de un taller de reparación no se limita a disponer de herramientas y de un local. La actividad está sometida a requisitos administrativos, de seguridad y de tratamiento de residuos, especialmente cuando se utilizan productos como lubricantes, disolventes o pinturas.
En la inspección de Coín, las irregularidades detectadas afectaban tanto al ejercicio de la actividad sin los permisos correspondientes como al manejo de los materiales de desecho que generaban las reparaciones. Por el momento no se ha precisado públicamente la fecha exacta de la inspección ni el tiempo durante el que estos talleres llevaban funcionando.
Aceites usados, neumáticos y envases contaminados: la gestión de los residuos, bajo la lupa
Otro de los aspectos examinados por el SEPRONA fue el tratamiento de los residuos derivados de las reparaciones mecánicas y los trabajos de pintura. La Guardia Civil detectó deficiencias en la gestión de materiales como aceites usados, neumáticos y envases contaminados.
Este tipo de residuos exige un tratamiento específico, porque algunos pueden contener sustancias perjudiciales para el suelo, el agua o la salud si no se almacenan y entregan conforme a las exigencias aplicables. Los aceites de motor y determinados productos empleados en carrocería o pintura no deben equipararse a los residuos domésticos habituales.
Conviene distinguir, no obstante, entre la detección de una gestión irregular y la constatación de un vertido concreto. La información facilitada sobre esta actuación no permite afirmar que se haya producido un vertido contaminante en la finca ni cuantificar daños ambientales. Tampoco se ha comunicado una valoración económica de los residuos o del material localizado.
Una actuación del SEPRONA para controlar actividades con posible impacto ambiental
La localización de los talleres se enmarca en los cometidos del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, cuyos agentes inspeccionan actividades que pueden afectar al entorno y comprueban el cumplimiento de las exigencias medioambientales.
En establecimientos de reparación de vehículos, estos controles pueden centrarse en las autorizaciones para ejercer la actividad, las condiciones de almacenamiento y el destino de los residuos generados. La actuación policial también permite documentar las posibles infracciones y ponerlas en conocimiento de las administraciones competentes para que adopten, en su caso, las medidas correspondientes.
En relación con el caso de Coín, no se ha comunicado un balance de detenciones ni la apertura de un procedimiento penal. Las irregularidades conocidas se refieren principalmente a autorizaciones y gestión de residuos; no debe darse por acreditada una responsabilidad penal sin información oficial que lo confirme.
Qué se conoce de la intervención y qué datos no han trascendido
La información sobre la operación se ha difundido este jueves, 22 de octubre de 2026. Hasta ahora se conocen la ubicación en una finca rústica de Coín, la existencia de dos espacios de reparación en diferentes niveles del inmueble, la actividad de mecánica y chapa y pintura y las deficiencias administrativas y medioambientales observadas.
Sin embargo, no se han facilitado la localización exacta de la finca, la identidad de las personas responsables, el número total de vehículos presentes ni la relación definitiva de posibles sanciones. Tampoco consta una resolución administrativa firme. Esos extremos no deben confundirse con los hechos comprobados durante la inspección.
Fuente: Guardia Civil — Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA).