La Policía Nacional ha detenido a siete personas por su presunta participación en un atraco fingido al encargado de un estanco en Marbella, un golpe con el que el grupo pretendía hacerse con más de 12.000 euros de la recaudación del establecimiento. La investigación ha revelado que la supuesta víctima del asalto, el propio encargado, habría participado en la preparación de los hechos junto a otra trabajadora del negocio y varios colaboradores. Uno de los principales investigados, considerado por los agentes el presunto cabecilla de la trama, ha ingresado en prisión provisional por decisión judicial.
El caso se remonta al 31 de agosto de 2026, cuando el encargado del estanco se disponía a trasladar al banco el dinero recaudado durante el fin de semana. En las inmediaciones de un centro comercial de Elviria, en Marbella, dos individuos encapuchados lo interceptaron, lo intimidaron con una pistola y se apoderaron del dinero antes de huir en un vehículo. La escena fue denunciada inicialmente como un atraco real, pero las comprobaciones posteriores de la Policía Nacional permitieron reconstruir un plan presuntamente organizado con ayuda de personas vinculadas al propio negocio.
El falso atraco del 31 de agosto en Elviria
La secuencia descrita en la investigación comenzó un lunes, cuando el encargado asumió el traslado de la recaudación acumulada durante el fin de semana. El propietario del estanco no se encontraba en el establecimiento por motivos personales. Según la Policía, el dueño era ajeno al plan y los implicados aprovecharon esa circunstancia para llevar a cabo el asalto simulado.
Los dos supuestos atracadores actuaron con el rostro cubierto y exhibieron un arma que aparentaba ser una pistola. Tras abordar al encargado, se hicieron con más de 12.000 euros y escaparon en un automóvil con el apoyo de otras personas de la organización. La descripción inicial de los hechos apuntaba a un robo con intimidación, lo que dio lugar a las correspondientes diligencias policiales.
Sin embargo, los agentes hallaron elementos que no encajaban con la versión ofrecida sobre el asalto. La investigación acabó situando entre los presuntos participantes al hombre que había figurado desde el principio como víctima y a una compañera de trabajo. Ambos habrían colaborado con el resto de la trama para representar un ataque y desviar la recaudación.
La denuncia del robo de un coche en Fuengirola, otra pieza del montaje
Una de las pistas decisivas apareció al examinar el vehículo utilizado en la huida. Poco después del supuesto atraco, una persona había acudido a la Comisaría de Fuengirola para denunciar la sustracción del automóvil. Las pesquisas llevaron a los investigadores a concluir que aquella denuncia también era falsa y formaba parte del intento de dar apariencia de autenticidad al asalto.
El coche fue localizado en Fuengirola. Al recuperarlo, los policías sorprendieron a un integrante del grupo cuando trataba de eliminar vestigios relacionados con los hechos en su interior. Esta intervención permitió efectuar una primera detención y conservar indicios relevantes para avanzar en la investigación.
El vehículo, que según las informaciones publicadas sobre la operación era de alquiler, se convirtió en un elemento central de las diligencias. La denuncia presentada para hacerlo pasar por robado habría buscado dificultar la identificación de las personas que lo habían empleado y justificar su utilización durante la huida.
La Policía descubrió vigilancias previas al negocio
Conforme avanzaron las averiguaciones, los agentes establecieron que varias personas del grupo habían realizado labores de vigilancia sobre el estanco. Estas actuaciones permitieron conectar los movimientos de los investigados con el establecimiento y con quienes trabajaban en él.
Uno de los individuos observados en los seguimientos era familiar directo de una de las personas empleadas. Este vínculo contribuyó a esclarecer cómo pudo organizarse una actuación supuestamente violenta contando, desde el principio, con información y colaboración desde dentro del propio negocio.
La principal conclusión policial es que el atraco no fue un ataque inesperado contra un trabajador que transportaba dinero, sino una representación planificada para apropiarse de la recaudación. La ausencia del propietario, que no participó en los hechos según los investigadores, formaba parte de las circunstancias conocidas por los implicados antes de ejecutar el plan.
Quiénes son los siete detenidos en la operación
La actuación policial se ha saldado con siete arrestos. Entre las personas detenidas figuran el encargado que denunció haber sufrido el atraco y una compañera del estanco; también la persona que presentó una denuncia falsa por la sustracción del vehículo, los presuntos autores materiales del asalto fingido y otros colaboradores que habrían participado en tareas de vigilancia o apoyo a los desplazamientos.
La investigación fue desarrollada por el Grupo II de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Comisaría de Marbella, según la información difundida este viernes sobre el caso.
Por ahora no se han facilitado públicamente los nombres de los arrestados ni un desglose individualizado de los posibles delitos atribuidos a cada uno. Las responsabilidades deberán concretarse en el procedimiento judicial y las detenciones no equivalen a condenas.
La pistola era simulada y el presunto cabecilla ha ingresado en prisión
Los investigadores consiguieron recuperar tanto el automóvil utilizado para escapar como la pistola con la que los encapuchados habían intimidado aparentemente al encargado. El arma resultó ser simulada, según ha confirmado la Policía Nacional. Este dato es relevante porque el supuesto atraco fue presentado inicialmente como un ataque con arma de fuego, aunque el objeto recuperado no era una pistola real.
Las diligencias permitieron atribuir distintos papeles a las personas implicadas y reconstruir la actuación conjunta. La Policía Nacional ha dado por desarticulado el grupo y la autoridad judicial competente ha acordado el ingreso en prisión provisional del presunto cabecilla. No se ha comunicado que los otros seis arrestados hayan ingresado también en prisión.
La información oficial difundida no precisa si el importe total sustraído fue recuperado. Sí consta la intervención del vehículo y del arma simulada, de modo que no cabe afirmar que el dinero haya sido devuelto al negocio sin una confirmación expresa.
Una trama preparada desde el interior del estanco
El carácter singular del caso radica en la presunta participación de quienes debían custodiar y trasladar la recaudación. La condición de empleado del establecimiento proporcionaba conocimiento sobre los movimientos del dinero, mientras que los demás participantes habrían asumido las funciones necesarias para dar apariencia de realidad a un asalto callejero.
El plan combinó el supuesto ataque armado en Elviria, la huida en coche, la denuncia de un robo de vehículo en Fuengirola y las labores previas de vigilancia. La investigación permitió relacionar esos episodios y pasar de la búsqueda de unos atracadores desconocidos a la identificación de un grupo presuntamente coordinado.
La Policía Nacional anunció el resultado de las pesquisas este viernes 16 de octubre, más de un mes después del suceso inicial. La intervención judicial sobre uno de los arrestados cierra, por el momento, el balance comunicado de una operación que ha terminado con siete personas detenidas, un arma simulada y el vehículo implicado recuperados.
Fuente: Policía Nacional.