La Policía Nacional ha detenido en Melilla a tres personas por su presunta implicación en una estafa bancaria en la que una víctima llegó a transferir varias decenas de miles de euros tras ser engañada mediante la suplantación de su entidad financiera. La investigación, bautizada como operación Lunar, ha permitido bloquear parte del dinero defraudado.
El caso comenzó después de que una entidad bancaria detectara movimientos considerados sospechosos y alertara a la Policía Nacional. A partir de esa comunicación, los agentes iniciaron las pesquisas para reconstruir el recorrido del dinero y localizar a los presuntos participantes.
La víctima creyó estar operando con su banco
El fraude se habría cometido utilizando técnicas de ingeniería social para hacer creer a la víctima que estaba siguiendo instrucciones legítimas de su banco. Como consecuencia del engaño, realizó transferencias por varias decenas de miles de euros a una cuenta controlada por los investigados.
Este tipo de estafas suele apoyarse en llamadas, mensajes o comunicaciones que imitan la identidad visual y el lenguaje de las entidades financieras para generar confianza y urgencia en la víctima.
Parte del dinero pudo ser bloqueado
La rápida alerta de la entidad bancaria permitió que una parte del dinero fuera bloqueada antes de que pudiera ser retirada o enviada a otras cuentas. La investigación también ha detectado movimientos dirigidos hacia criptoactivos, una vía que los investigadores tratan ahora de rastrear para determinar el destino final de los fondos.
La Policía Nacional mantiene abiertas las diligencias para esclarecer el grado de participación de cada detenido y comprobar si existen más personas relacionadas con la operativa.
La operación Lunar continúa abierta
Los tres arrestados están siendo investigados por su presunta participación en la estafa. La operación sigue activa y no se descartan nuevas actuaciones a medida que avance el análisis de cuentas, transferencias y dispositivos utilizados.
El Caso Málaga recomienda desconfiar de cualquier comunicación que solicite transferencias urgentes, códigos de verificación o claves bancarias. Ante una llamada o mensaje sospechoso, la vía más segura es cortar la comunicación y contactar directamente con la entidad financiera a través de sus canales oficiales.