MÁLAGA. Un vuelo de easyJet procedente de Bristol declaró una situación de emergencia este lunes durante su aproximación al aeropuerto de Málaga-Costa del Sol después de que la tripulación detectara humo en la cabina de vuelo. Los dos pilotos tuvieron que colocarse las máscaras de oxígeno mientras los controladores daban prioridad absoluta a la aeronave y se activaban los servicios de emergencia del aeródromo.
El avión, que cubría la ruta Bristol-Málaga con el número de vuelo EZY2715, pudo completar el aterrizaje sin incidentes. La aeronave abandonó posteriormente la pista con normalidad y los pasajeros desembarcaron sin que se comunicaran heridos.
Prioridad para aterrizar en la pista 12
La incidencia se produjo durante la aproximación final a Málaga. Según la información difundida por Controladores Aéreos, la tripulación comunicó la presencia de humo y los dos pilotos utilizaron oxígeno como medida de seguridad. Desde la torre se autorizó una aproximación prioritaria a la pista 12 y se movilizó el dispositivo de emergencia aeroportuario de forma preventiva.
La maniobra concluyó con el aterrizaje seguro del Airbus de easyJet. Tras abandonar la pista, se realizaron las comprobaciones correspondientes y la operativa del aeropuerto continuó con normalidad.
EasyJet apunta a un posible problema técnico
La compañía aérea explicó que el vuelo había solicitado un aterrizaje urgente por un posible problema técnico. EasyJet señaló que el avión aterrizó sin incidentes y que la presencia de los equipos de emergencia formó parte del procedimiento habitual de precaución que se activa en este tipo de situaciones.
Todos los pasajeros pudieron desembarcar con normalidad. Por el momento no se ha informado públicamente de la causa concreta que originó el humo detectado por la tripulación.
Un vuelo regular entre Bristol y Málaga
El EZY2715 es una conexión habitual entre el aeropuerto británico de Bristol y Málaga-Costa del Sol. Los registros públicos de seguimiento de vuelos sitúan la operación de este lunes dentro de la programación regular de la ruta y confirman que la aeronave completó el trayecto hasta Málaga.
La activación de una emergencia durante la aproximación no implica necesariamente que se produzca un accidente. Cuando una tripulación comunica humo, olores anómalos o una posible avería, los controladores pueden conceder prioridad al vuelo y alertar a bomberos y equipos de asistencia para que estén preparados antes de que el avión toque tierra.
Sin heridos y con la actividad normalizada
En este caso, el protocolo permitió que la aeronave aterrizara con prioridad y que los servicios de emergencia estuvieran desplegados en tierra. No se han comunicado daños personales y la actividad aeroportuaria quedó normalizada después de las comprobaciones realizadas tras el aterrizaje.