Una operación cancelada con muy poca antelación sobre la fecha prevista y una posterior disputa por el reintegro de parte del dinero abonado aparecen ahora entre las circunstancias que podrían ayudar a explicar el origen del conflicto que rodea el asesinato del cirujano plástico Alexander Aslani en Marbella. Fuentes cercanas a su entorno consultadas por EL CASO MÁLAGA aseguran que la intervención fue anulada cuando ya se habían comprometido gastos para llevarla a cabo, entre ellos el alquiler de quirófano y otros costes asociados a la preparación de la cirugía.
Estas fuentes señalan que, tras la cancelación, se solicitó la devolución del importe abonado. Sin embargo, una parte del dinero no habría sido reintegrada porque determinados gastos ya se habían producido o estaban comprometidos. Esta publicación no puede afirmar que esta circunstancia constituya el móvil del asesinato ni que exista una relación directa acreditada entre esa disputa y el crimen. La investigación continúa abierta, la causa está declarada secreta y la Policía Nacional no ha hecho público de forma oficial el móvil.
Una cancelación muy próxima a la fecha de la operación
Según la información trasladada a este medio por personas próximas al entorno del cirujano, la cancelación de la intervención se habría producido con escaso margen respecto al momento en que estaba previsto realizarla.
Para entonces, siempre según estas fuentes, la clínica ya habría asumido o comprometido distintos gastos necesarios para ejecutar la operación. Entre ellos figuraría el alquiler del quirófano y otros costes vinculados a la preparación de la cirugía. La consecuencia habría sido que, cuando se reclamó la devolución del dinero, no se reintegró la totalidad de la cantidad abonada.
Las fuentes consultadas sitúan ese desacuerdo económico entre las circunstancias que consideran relevantes para entender una de las líneas que rodean el homicidio. No obstante, la conexión entre ese episodio y el asesinato no está acreditada públicamente por resolución judicial ni ha sido confirmada oficialmente por la Policía Nacional.
La Policía investiga una posible disputa relacionada con una intervención
La información conocida públicamente durante las últimas horas apunta en una dirección compatible con ese relato, aunque no permite darlo por probado.
El Español de Málaga ha publicado, citando fuentes policiales, que los investigadores están examinando la posible relación del crimen con una paciente o con su entorno y que una de las hipótesis pasa por una disputa económica derivada de una operación estética. El mismo medio ha informado de que la Policía habría revisado perfiles de clientas del cirujano y tendría identificada a una mujer dentro de esta línea de investigación.
Otra de las posibilidades publicadas es la existencia de un desacuerdo por el resultado de una intervención. Ninguna de estas hipótesis ha sido confirmada oficialmente como móvil definitivo del asesinato.
La investigación se encuentra, además, bajo secreto, lo que limita los datos que pueden hacerse públicos y obliga a mantener especial cautela con cualquier atribución de responsabilidades.
Un joven de 18 años, detenido como presunto autor material
El asesinato de Alexander Aslani se produjo en la tarde del miércoles 7 de octubre en su clínica Cirumed, situada en la urbanización Real Panorama de Marbella.
El cirujano, de 57 años, recibió varios disparos en la cabeza. Los servicios sanitarios desplazados hasta el centro intentaron estabilizarlo, pero finalmente falleció.
Menos de 24 horas después, la Policía Nacional confirmó la detención de un joven de 18 años como presunto autor del homicidio. La causa permanece secreta y el cuerpo policial no ha difundido detalles oficiales sobre el posible móvil, la relación entre el detenido y otras personas investigadas o la eventual existencia de un encargo.
Diversas informaciones periodísticas sitúan la detención del joven en un alojamiento de Benalmádena y apuntan a que los investigadores analizan si actuó por encargo. Estos extremos deben diferenciarse de la información oficial aportada por la Policía Nacional, que por ahora se limita a confirmar la detención del joven como presunto autor del homicidio y el carácter secreto de las actuaciones.
El ataque dentro de la clínica de Marbella
Los hechos ocurrieron sobre las 18:00 horas. Aslani se encontraba en su centro médico cuando fue atacado con un arma de fuego.
Las primeras informaciones apuntaron a la presencia de personas encapuchadas y a una huida posterior. La reconstrucción exacta del ataque, el número de personas que participaron y la posible existencia de colaboradores forman parte de unas diligencias que continúan en marcha.
La investigación policial se ha centrado desde el primer momento en reconstruir los movimientos de los autores antes y después del crimen, analizar el entorno profesional y personal de la víctima y determinar si existían conflictos previos que pudieran conducir al móvil.
Una trayectoria de más de tres décadas en cirugía plástica
Alexander Aslani desarrolló una larga carrera profesional en cirugía plástica y estética. Se formó en Sudáfrica y amplió posteriormente su trayectoria en distintos centros europeos.
Entre 2008 y 2018 dirigió departamentos de cirugía plástica de hospitales Quirón en Málaga y Marbella. Posteriormente fundó Cirumed Clinic, desde donde desarrolló su actividad en la Costa del Sol.
Su perfil profesional estaba especialmente vinculado a la cirugía de contorno corporal, la lipoescultura y distintas técnicas de remodelación. La información corporativa de su clínica le atribuía más de 30 años de experiencia y miles de intervenciones.
El asesinato del cirujano ha abierto una investigación de gran complejidad en la que los agentes tratan de separar conflictos profesionales, económicos o personales de simples antecedentes sin relación con el crimen.
Cautela ante una línea todavía no confirmada
La información aportada por las fuentes consultadas por esta publicación permite concretar el contexto de una posible disputa económica: una intervención cancelada con muy poca antelación, gastos ya comprometidos y una devolución que no habría alcanzado la totalidad del importe inicialmente pagado.
Pero esos elementos, por sí solos, no permiten atribuir el asesinato a una persona concreta ni afirmar que el conflicto fuera el móvil del homicidio. Será la investigación policial y, en su caso, la instrucción judicial la que determine si existe una relación causal entre aquella operación cancelada y la muerte de Alexander Aslani.
Por el momento, el dato confirmado oficialmente es la detención de un joven de 18 años como presunto autor del homicidio. El resto de responsabilidades y el posible origen del encargo continúan bajo investigación.
Fuentes: información propia a través de fuentes cercanas a su entorno; Policía Nacional; El Español de Málaga.