La investigación por el asesinato del cirujano plástico Alexander Aslani en Marbella se centra en un posible conflicto con una paciente o con su entorno, relacionado con una intervención estética y una reclamación económica. Fuentes de la investigación citadas por distintos medios apuntan a que el joven sueco de 18 años detenido como presunto autor material habría actuado por encargo, mientras los agentes tratan de determinar quién ordenó el crimen y cuál fue exactamente el motivo.
La principal línea conocida en las últimas horas apunta a una mujer que habría mantenido un enfrentamiento económico con el cirujano. Una de las hipótesis sostiene que la paciente se sometió a una intervención estética, no quedó satisfecha con el resultado y reclamó la devolución del dinero. Aslani se habría negado a reintegrar la cantidad solicitada y, a partir de ese conflicto, los investigadores analizan si la mujer o personas de su entorno pudieron estar detrás del encargo del asesinato.
Este extremo no ha sido confirmado oficialmente por la Policía Nacional como móvil definitivo. La causa continúa bajo secreto y, por tanto, debe diferenciarse entre los datos confirmados por los investigadores y las hipótesis difundidas por fuentes policiales y judiciales a distintos medios.
Una paciente identificada dentro de la investigación
El Español de Málaga ha publicado, citando fuentes policiales, que los investigadores han identificado a una mujer que habría sido paciente de Aslani y que podría estar relacionada con el encargo. Según esa información, la Policía ha revisado los perfiles de distintas clientas del cirujano y trata de reconstruir sus movimientos y contactos antes del crimen.
El mismo medio recoge como una de las posibilidades principales que la paciente habría sido operada, no habría quedado conforme con el resultado y habría exigido el reembolso, que el médico se habría negado a realizar. También se ha publicado la existencia de un conflicto económico vinculado al pago de una intervención.
Agencia EFE, por su parte, informa de que el desacuerdo con un cliente es la principal hipótesis que manejan los investigadores. Según EFE, la Policía estudia tanto el caso de una persona descontenta después de una intervención como el de alguien que hubiera mantenido un conflicto previo a una posible operación. Por ello, la existencia del conflicto aparece como un elemento central de las pesquisas, aunque la secuencia exacta todavía no ha sido confirmada oficialmente.
Informaciones que apuntan a que sí pasó por quirófano
OKDIARIO, citando fuentes judiciales, sostiene que la mujer habría pagado parte de una intervención estética y que finalmente habría pasado por quirófano. Según esa versión, después de la operación habría reclamado la devolución del dinero y el conflicto habría continuado hasta desembocar, presuntamente, en la contratación de un sicario.
Con los datos disponibles, lo que aparece de forma reiterada en las distintas informaciones es la existencia de un conflicto económico vinculado a una operación estética, una reclamación de dinero y una paciente descontenta. Lo que todavía permanece bajo investigación es quién ordenó exactamente el asesinato y qué papel pudieron desempeñar otras personas.
Un joven sueco de 18 años, detenido como presunto autor material
Alexander Aslani, de 57 años, fue asesinado en la tarde del miércoles 7 de octubre en su clínica Cirumed, situada en la zona de Real Panorama de Marbella. El atacante entró en las instalaciones con el rostro cubierto y disparó varias veces contra el cirujano, que falleció pese a la intervención de los servicios sanitarios.
Menos de 24 horas después, la Policía Nacional detuvo a un joven de 18 años y nacionalidad sueca como presunto autor material del homicidio. Fuentes de la investigación citadas por EFE señalan que el detenido habría actuado presuntamente por encargo y que los agentes investigan si contó con ayuda de otras personas.
El joven fue localizado en un alojamiento turístico de Benalmádena cuando, según las informaciones publicadas, se preparaba para abandonar España. La investigación intenta ahora reconstruir quién facilitó su llegada, qué apoyos pudo tener en la Costa del Sol y, sobre todo, quién habría encargado la ejecución.
El encargo y el posible móvil siguen bajo investigación
La Policía ha descartado inicialmente que el propio Aslani estuviera vinculado al crimen organizado o al narcotráfico. Sin embargo, los investigadores analizan el entorno de determinados pacientes y las relaciones que pudieran haber servido para contactar con personas capaces de organizar un asesinato por encargo.
EFE señala que la Policía no descarta nuevas detenciones y que se están rastreando varios casos de pacientes que habían mostrado quejas o desacuerdos con el facultativo. La investigación continúa bajo secreto judicial, por lo que no existe todavía una versión oficial completa de la cadena de responsabilidades.
Con la información conocida hasta el momento, la línea que concentra mayor atención sitúa el origen del conflicto en una paciente descontenta con una intervención estética y en una posterior reclamación económica. Los investigadores tratan ahora de establecer si esa persona o su entorno tuvo alguna participación en el encargo del asesinato y de reconstruir todas las conexiones del joven detenido.
Fuentes: Agencia EFE; El Español de Málaga; OKDIARIO; información propia. La investigación permanece bajo secreto y el móvil definitivo no ha sido confirmado oficialmente.