Memphis (Estados Unidos). La muerte de Tyrin Johnson, un joven de 20 años abatido durante una intervención de miembros de la Guardia Nacional en Memphis, ha dado un giro después de conocerse el contenido de la autopsia.
El informe forense señala que el proyectil entró por la espalda y salió por la parte superior del pecho, una trayectoria que contradice la versión inicial según la cual Johnson habría estado encarado hacia los agentes mientras portaba un arma.
Una trayectoria que reabre las dudas
La información forense apunta además a que no había residuos de pólvora alrededor de la herida, un elemento que, según especialistas consultados por medios estadounidenses, podría indicar que el disparo se produjo a cierta distancia.
Johnson murió en el contexto de una operación vinculada a una fuerza federal desplegada contra la delincuencia en Memphis. Su familia rechaza la versión oficial y reclama acceso a las grabaciones disponibles y una investigación completa de lo ocurrido.
Investigación aún abierta
La Oficina de Investigación de Tennessee y la Fiscalía del condado de Shelby continúan analizando el caso. La muerte ha sido clasificada como homicidio en sentido forense, aunque por el momento no se han presentado cargos penales.
El caso vuelve a situar bajo escrutinio las intervenciones armadas de unidades desplegadas en operaciones de seguridad interior y la necesidad de contrastar las primeras versiones policiales con la evidencia forense.