Seúl (Corea del Sur). La investigación por el accidente de Jeju Air ocurrido en 2024, que dejó 179 muertos, ha entrado en una nueva fase judicial. La Policía surcoreana ha solicitado que siete funcionarios del Ministerio de Transportes sean imputados por su presunta responsabilidad en irregularidades relacionadas con la infraestructura del aeropuerto de Muan.
El Boeing 737-800 se estrelló después de aterrizar sin desplegar correctamente el tren de aterrizaje y terminó impactando contra una estructura de hormigón situada al final de la pista. El incendio posterior convirtió el siniestro en una de las peores tragedias aéreas de la historia reciente del país.
El foco, sobre la estructura del aeropuerto
La investigación ha puesto especial atención en el localizador instalado sobre una base de hormigón. Expertos y familiares de las víctimas han cuestionado desde hace meses si esa estructura agravó las consecuencias del accidente.
Según la Policía, los siete funcionarios podrían haber falseado documentos oficiales al afirmar que la instalación cumplía plenamente con los estándares técnicos. Las diligencias continúan abiertas y afectan a decenas de personas relacionadas con la gestión y supervisión del aeropuerto.
Una causa todavía sin conclusión definitiva
Aunque se han conocido indicios de impacto con aves y fallos en el despliegue del tren de aterrizaje, las autoridades aún no han fijado una causa definitiva del accidente. Un informe previo que apuntaba a error de los pilotos fue retirado tras generar fuertes críticas.
La petición de imputación abre ahora una nueva vía para determinar si existieron responsabilidades administrativas o penales en una tragedia que marcó a Corea del Sur.