MÁLAGA. El inspector jefe de la Policía Nacional Daniel Pascual, responsable del Grupo V de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Costa del Sol, ha recibido este martes, 13 de octubre de 2026, la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo. Entre las actuaciones que han motivado el reconocimiento figura la Operación Benicio, una investigación que permitió frustrar en Marbella un plan de asesinato por encargo en el que estaban implicados tres presuntos sicarios llegados de Suecia.
El reconocimiento se ha hecho público durante los actos de la Policía Nacional por la festividad de sus patronos, los Santos Ángeles Custodios, celebrados en Málaga. En la ceremonia se entregaron 85 condecoraciones a agentes y otros distinguidos. Pero detrás de una de las cruces rojas hay una intervención policial especialmente delicada: desarticular un encargo criminal antes de que se produjera un nuevo asesinato en la Costa del Sol.
Dos pistolas, una granada y datos sobre las personas a las que pretendían matar
El episodio investigado se remonta a marzo de 2026. Según ha explicado Pascual en una entrevista publicada hoy por El Español de Málaga, los agentes localizaron un vehículo estacionado en Marbella donde se había dejado preparado material para la ejecución de un encargo: dos pistolas, una granada de mano e información para localizar a los objetivos.
La investigación apuntaba a que tres individuos procedentes de Suecia se desplazarían a la zona para atacar a integrantes de una organización rival. La información difundida sobre la condecoración precisa que el objetivo era acabar con la vida de dos miembros de esa banda.
La localización del arsenal permitió a la UDYCO intervenir antes de que los presuntos ejecutores llegaran a utilizarlo. La prioridad de los investigadores era impedir la agresión sin precipitarse ni perder el control del dispositivo.
Una operación de cinco días con vigilancia permanente
Los investigadores organizaron una actuación bajo control judicial. Según el relato del inspector jefe, las armas preparadas para los sicarios fueron sustituidas por otras inutilizadas, una maniobra destinada a mantener el seguimiento de los sospechosos y evitar que el material pudiera utilizarse para atacar a sus objetivos.
La Policía Nacional vigiló a los tres hombres mientras avanzaban con los preparativos. Durante esos días se instalaron en una vivienda utilizada como base, compraron un patinete y otros objetos y realizaron movimientos por Marbella relacionados, según los agentes, con el reconocimiento de los lugares vinculados a sus posibles víctimas.
Los policías mantuvieron una vigilancia continuada. Cuando los investigadores consideraron que los sospechosos se encontraban en una fase inmediata del plan, intervinieron con apoyo del Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES) y practicaron las detenciones. La actuación se desarrolló en un plazo aproximado de cinco días.
La Policía consiguió así desactivar el encargo antes de que se consumara ningún asesinato. La existencia de una operación policial y de detenciones no equivale, por sí misma, a una condena: la responsabilidad penal individual de los investigados corresponde determinarla a la autoridad judicial.
La cooperación con Suecia, una de las claves
En las declaraciones conocidas este martes, Pascual ha destacado la importancia de los colaboradores de la investigación y de la cooperación policial internacional con las autoridades suecas. Esa colaboración ayudó a identificar el riesgo y a anticiparse a la actuación de los presuntos sicarios.
El inspector ha advertido también de la aparición de ejecutores muy jóvenes en el crimen organizado, reclutados para cometer delitos violentos por encargo. Según su análisis, algunas organizaciones utilizan intermediarios y grupos de apoyo local que facilitan alojamientos, transportes, armas y datos sobre los objetivos.
Estas afirmaciones describen el fenómeno policial que investiga la UDYCO y no implican atribuir a una persona concreta delitos distintos de los que constan en la Operación Benicio.
Un inspector con 33 años de servicio
Daniel Pascual acumula 33 años de trayectoria en la Policía Nacional y alrededor de dos décadas de experiencia en la lucha contra el crimen organizado. Antes de su etapa en Málaga estuvo destinado en Sevilla. Ya en la provincia malagueña ha trabajado en distintas especialidades de estupefacientes y cooperación internacional, y actualmente dirige el Grupo V de la UDYCO Costa del Sol.
En el mismo acto recibió la distinción roja otro inspector vinculado a las investigaciones de criminalidad organizada en la provincia. La ceremonia, presidida por responsables policiales y representantes institucionales, estuvo marcada por el reconocimiento al trabajo de los agentes destinados en Málaga y al combate del narcotráfico y de la delincuencia violenta.
Marbella y las investigaciones de asesinatos por encargo
El operativo por el que ha sido distinguido Pascual refleja la complejidad de las investigaciones en la Costa del Sol, donde grupos criminales de diferentes países utilizan redes de apoyo y comunicaciones internacionales. En este caso concreto, la Policía tuvo que actuar cuando todavía se estaban realizando preparativos y no después de un crimen consumado.
La novedad de este martes es el reconocimiento oficial al mando policial y el relato de cómo se desarrolló una intervención que evitó que las armas preparadas llegaran a utilizarse. No se han difundido en estas informaciones nuevas resoluciones judiciales sobre los detenidos ni identidades de las personas a las que se pretendía atacar.
Fuentes: declaraciones del inspector jefe Daniel Pascual recogidas por El Español de Málaga