La Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a un año de prisión a una mujer que trabajaba como camarera en un hotel de Benalmádena por intentar contaminar con lejía alimentos destinados a trabajadores y huéspedes. La resolución, conocida este jueves, considera los hechos un delito contra la salud pública en grado de tentativa.
Dos episodios ocurridos en mayo de 2023
Los hechos se remontan a finales de mayo de 2023, cuando la trabajadora ya sabía que su contrato no iba a ser renovado. Según los hechos declarados probados, el 26 de mayo manipuló una botella de leche situada en la zona del bar y vertió en su interior hipoclorito de sodio, es decir, lejía comercial.
Cinco días después, el 31 de mayo, volvió a actuar en la zona de postres del buffet. Allí vertió lejía sobre una bandeja con alimentos preparados para el consumo de los huéspedes. La actuación fue descubierta antes de que los productos llegaran a ser consumidos, por lo que no consta que se produjeran intoxicaciones.
La acusada reconoció los hechos
La mujer reconoció los hechos y aceptó la condena tras un acuerdo entre el Ministerio Fiscal y la defensa. La sentencia es firme y establece una pena de un año de prisión, además de las consecuencias accesorias previstas en la resolución.
No obstante, la ejecución de la pena privativa de libertad ha quedado suspendida durante dos años al carecer la condenada de antecedentes penales y ser la pena inferior a dos años. La suspensión queda condicionada a que no vuelva a delinquir durante ese periodo.
La intervención evitó que los alimentos fueran consumidos
La detección de la manipulación resultó decisiva para retirar los productos antes de que llegaran a los clientes. El caso ha terminado ahora con una sentencia firme de la Audiencia Provincial de Málaga y pone el foco en la gravedad de cualquier manipulación intencionada de alimentos destinados al consumo público.
Fuente consultada: Andalucía Información, a partir de la resolución de la Audiencia Provincial de Málaga.