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El Caso, noticias nacionales de sucesos con origen en Málaga

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Crónica Negra

El cadáver del baúl de Pedregalejo: el crimen del ciudadano belga que emergió del mar en 1987

El 9 de agosto de 1987 apareció un cadáver dentro de un baúl en el mar frente a Pedregalejo. La Policía detuvo a un ciudadano suizo días después.

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El 9 de agosto de 1987, las aguas frente a Pedregalejo, en el litoral oriental de Málaga, devolvieron una pieza fundamental de un homicidio: un baúl en cuyo interior se encontraba el cadáver de un ciudadano belga. El hallazgo desencadenó una investigación que, pocos días después, condujo a la detención de un residente suizo.

Un baúl flotando frente a Pedregalejo

La reconstrucción que difundió la prensa de agosto de 1987 comienza en el mar. Miembros de la Cruz Roja del Mar y de la Policía Nacional participaron en la recuperación del cuerpo después de que el baúl apareciese flotando. La víctima fue identificada en aquella información por las iniciales A. H. B. y residía habitualmente en Churriana.

La ubicación de este hallazgo es relevante: el cuerpo apareció en aguas próximas a Pedregalejo, pero eso no demuestra que el asesinato se produjera en esa barriada. El litoral fue el lugar donde se recuperó el cadáver y donde la investigación adquirió visibilidad pública.

Un lastre que no impidió que el baúl saliera a la superficie

Según la versión policial reproducida entonces por la agencia Europa Press, la víctima habría sido atacada a martillazos. El cuerpo fue introducido en un baúl al que se practicaron agujeros y que se lanzó al agua sujeto a un lastre. La corriente marina habría desprendido el peso, permitiendo que el contenedor llegase hasta la superficie.

Ese elemento explica el desenlace del intento de ocultación del cadáver tal como fue descrito por los investigadores. No hay constancia, en la documentación periodística consultada para esta reconstrucción, de un informe pericial completo que permita detallar el recorrido exacto del baúl por el mar.

La investigación se dirige al entorno de extranjeros residentes

Los agentes centraron las pesquisas en el círculo de residentes extranjeros de la Costa del Sol. La investigación recayó sobre un ciudadano suizo de 47 años, identificado con las iniciales B. A. F., del que la Policía había conocido dificultades económicas y un posible proyecto de abandonar España.

El 17 de agosto de 1987 fue detenido en Málaga. La crónica publicada al día siguiente señaló que, según la Policía, el arrestado admitió la muerte del ciudadano belga y el posterior traslado del cuerpo al baúl. Conviene distinguir esa información policial sobre una confesión de lo que pudiera establecer una sentencia judicial posterior.

El desenlace judicial que no debe darse por supuesto

Las informaciones consultadas permiten verificar el hallazgo, la identidad abreviada de la víctima, la nacionalidad y edad del detenido y las principales diligencias iniciales. No se ha localizado una resolución judicial firme que permita precisar la calificación definitiva, la pena o la fecha de una eventual condena. Por ese motivo, no se atribuye aquí una sentencia que no está documentalmente acreditada.

El crimen del baúl es un episodio significativo de la crónica negra de la Málaga de los ochenta: un hallazgo marítimo en una barriada muy reconocible de la ciudad, una víctima extranjera con residencia en Churriana y una investigación desarrollada en el ambiente internacional de la Costa del Sol.