Cuatro jóvenes británicos se han declarado culpables ante el tribunal penal de Old Bailey de incendiar cuatro ambulancias pertenecientes a Hatzola, el servicio de emergencias de la comunidad judía en Londres.
Los hechos ocurrieron el pasado 23 de marzo cerca de una sinagoga y provocaron daños valorados en aproximadamente un millón de libras. La investigación encuadra el ataque dentro de una serie de acciones dirigidas contra objetivos vinculados a la comunidad judía y otras instituciones en la capital británica.
Cuatro acusados admiten el incendio
Los acusados, todos ellos jóvenes de entre 18 y 20 años, reconocieron los delitos de incendio provocado. Un quinto investigado negó haber ayudado a los responsables y será juzgado posteriormente.
Durante la investigación, los agentes analizaron dispositivos electrónicos y búsquedas realizadas antes del ataque, elementos que la acusación considera relevantes para sostener que hubo planificación previa.
Daños cercanos al millón de libras
Las cuatro ambulancias quedaron gravemente dañadas y el perjuicio económico fue cifrado en alrededor de un millón de libras. Los vehículos pertenecían a Hatzola, una organización de asistencia médica de emergencia que presta servicio principalmente a la comunidad judía.
La Policía y la fiscalía investigaron además posibles conexiones con otros episodios de vandalismo e incendios dirigidos contra instalaciones judías y medios de comunicación.
Un caso de fuerte impacto comunitario
El ataque generó preocupación por la seguridad de centros religiosos y servicios comunitarios. Las autoridades británicas han insistido en que los delitos de odio y los ataques contra infraestructuras de emergencia serán perseguidos con especial atención.
La sentencia definitiva se conocerá en una fase posterior del procedimiento.
Imagen destacada: composición editorial corporativa de El Caso Málaga. No representa de forma documental a los acusados ni el lugar exacto de los hechos.