Comparte esta noticia

 

Agentes de la Policía Nacional han detenido a un hombre de 47 años por su presunta responsabilidad en un delito de acoso digital o “stalking” a una mujer con la que compartió vivienda. El investigado ejecutaba, de forma reiterada, conductas de poca gravedad que han alterado gravemente el modo de vida de la víctima y le han ocasionado problemas psicológicos. El Juzgado de Fuengirola ha decretado una orden de prohibición de comunicarse por ningún medio del arrestado respecto a la víctima.

La investigación se inició, en Fuengirola (Málaga), a raíz de la denuncia presentada por una mujer en relación a la situación de acoso a la que estaba siendo sometida por parte de un hombre, con el que había compartido vivienda por motivos laborales. El hombre, después de que cesara la convivencia, se obsesionó con ella y no paraba de llamarla y escribirle mensajes. Tras su rechazo llegó a amenazarla.

Además, el antiguo compañero de piso realizaba pedidos de productos que enviaba al nuevo domicilio de la víctima, con pago a contra reembolso, y habría llegado a insertar anuncios con los datos de la perjudicada en páginas de contenido erótico.

Una vez comprobados los hechos, los agentes localizaron al presunto autor imputándole su presunta responsabilidad en un delito de acoso digital o “stalking”. Este delito ha crecido exponencialmente con las nuevas tecnologías, el stalking es, como lo define la Fiscalía, «un haz de conductas que, consideradas aisladamente, son de escasa gravedad, pero que cuando son ejecutadas de forma reiterada y prolongada en el tiempo, aunque no lleguen a integrar los requisitos de los delitos de amenazas o coacciones, logran alterar gravemente la vida cotidiana de la víctima».

Tras ser identificado plenamente los investigadores de la Policía Nacional de Fuengirola contactaron con la Guardia civil de Riba-Roja de Turia (Valencia), donde reside actualmente, para proceder a su detención en virtud de los hechos investigados.

Con su conducta, el investigado llegó a alterar gravemente la forma de vida de la víctima, produciéndole problemas psicológicos.

Las diligencias practicadas han sido remitidas al Juzgado de Instrucción Número Uno de Fuengirola que ha decretado una orden de prohibición de comunicarse por ningún medio del arrestado respecto a la víctima.