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Antes de la pandemia el Hospital de Alta Resolución de Benalmádena (HARE) adecuó su plantilla de urgencias para poder hacer frente a la posible alta afluencia de visitantes durante el verano.

En verano de 2020, por apertura parcial del estado de alarma, la sobrecarga de trabajo fue asumible y a principios de este año, viendo la baja asistencia, se decidió por parte de los gestores del centro hospitalario prescindir del refuerzo necesario de facultativos tanto de noche como de día a pesar de la apertura del perímetro y la presumible llegada en masa de más enfermos debido a la disminución de casos y el comienzo de la vacuna. Una medida que suponía un riesgo y fue advertida por los facultativos.

Y es que los profesionales de urgencias están expuestos a varios circuitos en pandemia; policlínica, niños, preferente, observación, críticos, circuito C2 de posible Covid y, finalmente, hospitalización durante la noche, que para dos médicos es un abuso y una tiranía. A esto hay que sumar que si ocurría alguna incidencia en el área de consultas y de vacunación, el facultativo de guardia debía acudir para asistencia urgente en caso necesario. Además, se ha observado que se mantenía el refuerzo de los demás estamentos de urgencias, lo cual no criticamos, pero no nos parece que el colectivo que lleve el peso de la asistencia esté infradotado con un desgaste continuo. Los compañeros denunciaron que esta organización sería un desastre con la mitad de los facultativos.

Este sindicato cree que se gestionó tarde y mal la contratación de facultativos para el verano, se intentó un proceso de selección quizá retrasado con la mayoría de los médicos ya contratados en otros centros y no se supo atraer ni incentivar a los futuros profesionales de urgencias que podrían haber acudido al hospital y que optaron por otras ofertas de trabajo temporalmente más cortas pero quizá más atractivas, sin planes deficitarios en invierno y sobrecargas en época estival. Con la llegada del verano las diezmadas urgencias ya han superado el límite.

El resultado de lo que está ocurriendo este verano en el centro es una alta asistencia de pacientes, un aumento de la demora asistencial a límites nunca vistos en el HARE de Benalmádena, con números de enfermos de entre 200 y 250 diarios, sin aumento de la plantilla y de los refuerzos. Además, se suma la grave situación de la atención primaria en la zona, con lo que aumenta la llegada de pacientes a las urgencias, y se debía haber coordinado de forma adecuada y evitar las derivaciones innecesarias. Por tanto, el SMM exige una reorganización de los profesionales, que se encuentran agotados al asumir esta grave situación y se están planteando renunciar a los contratos en vigor o no renovar cuando llegue el momento.

También debemos recalcar que por una mala información a los enfermos de cirugía ambulatoria intervenidos en el HARE, cuando presentan alguna complicación postquirúrgica, también acuden a buscar la especialidad de la que le han intervenido, las cuales no hacen guardia en dicho centro. Otra mala gestión de la gerencia del hospital desde hace tiempo.

Asimismo, denunciamos que durante unos días no ha estado cubierto con un enfermero el equipo de traslados de los enfermos en ambulancia las 24 horas a hospitales de referencia, con el peligro que conlleva el retraso de estos pacientes.

 

 

 

 

 

 

 

 

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