Saltar al contenido
El Caso, noticias nacionales de sucesos con origen en Málaga

EDICIÓN NACIONALMálaga, origen de la noticia

Crónica Negra

La Policía habría frustrado alrededor de diez asesinatos en la Costa del Sol en el último año

Fuentes policiales cifran en alrededor de diez los asesinatos o ajustes de cuentas frustrados en la Costa del Sol durante el último año gracias a investigaciones preventivas.

file_000000009f0882439028f77b91a11ba8
Comparte esta noticia

COSTA DEL SOL. La labor preventiva de las unidades especializadas de la Policía Nacional habría permitido frustrar alrededor de diez asesinatos o ajustes de cuentas vinculados al crimen organizado en la Costa del Sol durante el último año, según fuentes policiales consultadas por SUR.

El dato aparece en un momento de especial preocupación por varios tiroteos registrados en Málaga capital y otros puntos de la provincia. A pesar de esa percepción de aumento de la violencia visible, las mismas fuentes sostienen que en el primer semestre de 2026 se contabilizaron cinco homicidios menos que en el mismo periodo del año anterior y que los homicidios cometidos en la provincia durante los últimos tres años han sido esclarecidos.

Diez muertes que, según los investigadores, no llegaron a producirse

Las unidades dedicadas a combatir el narcotráfico y el crimen organizado trabajan no solo después de un asesinato o un tiroteo, sino también para detectar movimientos previos que puedan anticipar un ataque. Seguimientos, escuchas autorizadas judicialmente, análisis de comunicaciones, vigilancia de sospechosos y cooperación internacional pueden permitir a los investigadores identificar amenazas antes de que se materialicen.

Fuentes especializadas citadas por SUR cifran en torno a diez los planes homicidas o ajustes de cuentas que habrían sido neutralizados durante el último año en la Costa del Sol. La cifra no procede de un balance estadístico público detallado de la Policía, por lo que debe entenderse como información atribuida a investigadores especializados y no como una serie oficial publicada con desglose individual de cada caso.

Barcenillas y Muelle Uno, dos ataques que encendieron las alarmas

La preocupación aumentó especialmente tras dos episodios ocurridos en Málaga capital. En Barcenillas murió un joven de 20 años, Nacho, tras ser tiroteado en plena calle. La investigación apunta a que los sospechosos, relacionados con ambientes de crimen organizado, pudieron confundirlo con una amenaza.

Días después, un hombre de 47 años fue tiroteado en el rostro mientras cenaba en una terraza de Muelle Uno. La víctima sobrevivió después de ser intervenida quirúrgicamente. Los investigadores estudian ese ataque dentro de un posible conflicto entre grupos criminales turcos.

Ambos hechos llevaron a intensificar la presencia policial y a extender a Málaga capital el Plan Costa del Sol, un dispositivo que hasta entonces estaba especialmente asociado a los municipios del litoral occidental.

Controles, unidades especiales y vigilancia aérea

El dispositivo incorpora agentes de la Unidad de Intervención Policial, la Unidad de Prevención y Reacción, guías caninos, medios aéreos y efectivos de seguridad ciudadana. Los controles se despliegan de manera variable en zonas de ocio, accesos, urbanizaciones, áreas comerciales y puntos considerados sensibles.

El objetivo es dificultar el traslado de armas y drogas, identificar a personas vinculadas con organizaciones criminales y aumentar la presión sobre grupos que utilizan la Costa del Sol como lugar de residencia, refugio, logística o encuentro.

Armas cada vez más potentes

Uno de los elementos que más preocupa a los responsables policiales es el cambio en el tipo de armamento disponible para determinados grupos. Los investigadores citados por SUR describen una evolución desde la entrada puntual de pistolas hacia la presencia de fusiles de asalto y subfusiles procedentes de circuitos internacionales.

Parte de esas armas tendría origen en los Balcanes y en otros territorios afectados por conflictos, entrando posteriormente en el espacio Schengen ocultas en vehículos o camiones. Esta mayor capacidad de fuego eleva el riesgo tanto para miembros de bandas rivales como para terceras personas que puedan encontrarse en el lugar de un ataque.

El fenómeno de los “vuelcos” y la violencia entre grupos

La transformación del narcotráfico también ha aumentado la tensión entre organizaciones. Los llamados “vuelcos”, robos de droga o dinero entre bandas, generan represalias, secuestros, torturas y ataques armados. Para los investigadores, esa dinámica explica parte de la violencia que se produce alrededor del tráfico de estupefacientes.

El elevado valor de los cargamentos y la disponibilidad de grandes cantidades de dinero permiten a los grupos disponer de medios logísticos, vehículos, viviendas, documentación falsa y armas. También facilita la contratación de sicarios o ejecutores llegados desde otros países.

Sicarios cada vez más jóvenes

Otra tendencia que preocupa a los investigadores es la utilización de personas muy jóvenes para ejecutar ataques. Fuentes policiales han advertido de la presencia de sicarios de corta edad e incluso de menores vinculados a estructuras criminales extranjeras.

Estos perfiles son considerados especialmente peligrosos por los responsables de la investigación porque pueden asumir mayores riesgos y carecer de experiencia, aumentando la posibilidad de errores, víctimas equivocadas o daños a personas ajenas al conflicto.

Menos homicidios, pero una violencia más visible

El contraste entre los datos generales y los últimos tiroteos ayuda a explicar la sensación actual. Según las cifras manejadas por las fuentes consultadas por SUR, durante el primer semestre de 2026 hubo cinco homicidios menos que en el mismo periodo de 2025. Al mismo tiempo, varios ataques cometidos en lugares muy concurridos han aumentado la preocupación social.

La Policía sostiene que los homicidios cometidos en Málaga durante los últimos tres años han sido esclarecidos, un indicador que refleja la capacidad investigadora de las unidades especializadas. Sin embargo, mandos policiales también han reclamado más medios técnicos y humanos para afrontar la dimensión internacional del problema.

Una batalla preventiva que rara vez se ve

Los asesinatos frustrados son, por definición, operaciones menos visibles que los homicidios consumados. Cuando una investigación consigue interceptar un arma, detener a un sospechoso o neutralizar un plan antes de que se ejecute, el caso rara vez genera el mismo impacto público que un tiroteo.

La cifra de alrededor de diez planes violentos abortados en un año ofrece, por tanto, una perspectiva distinta sobre la lucha contra el crimen organizado en la Costa del Sol: junto a las investigaciones que comienzan después de un ataque existe un trabajo preventivo destinado a evitar que esos ataques lleguen a producirse.

Fuentes

Información de SUR / SUR in English basada en fuentes de unidades especializadas de la Policía Nacional. Datos contextualizados y redactados por El Caso Málaga.